La Mujer como Esposa

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Este es el segundo articulo del Rev. Brian Abshire sobre el Rol de la Mujer en el Hogar y la Familia. En el artículo anterior ya vimos el Rol del Hombre. al igual que en el anterior, reconozco que aquí hay partes que “sacaran roncas” a algunos amigos, pero bueno, que se va hacer. Es lo que creo y lo que la palabra de Dios enseña.

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  • Las mujeres comparten igualdad en honra con el hombre, pero tienen roles diferentes: “… dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida…” (1 Pe 3.7)
  • v Dios pretende que la mayoría de las mujeres participen del matrimonio: “No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea” (Gen 2.18)
  • v La mujer debe juntarse a su marido, dejando atrás cualquier otra persona: “…y serán una sola carne…” (Gen 2:24)
  • v La mujer debe de estar dispuesta a someterse al liderazgo de su marido: “…Las casadas estén sujetas a sus propios maridos,…” (Ef. 5.19ss)
  • v La mujer debe de aprender a “amar” su papel como esposa y madre y entrenarse en ello: “…Las ancianas…que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos” (Tito 2.2-4)
  • v La mayoría de las mujeres encontrará su llamado en el hogar: “…cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.” (Tito 2.5)
  • v La mujer debe de conquistar al marido pecados por medio de su comportamiento dócil y sereno: “Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa” (1Pe 3.1-2)
  • v La mujer debe de tener intimidad sexual con su marido: “El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.” (1Co 7.3-5)
  • v La mujer puede trabajar fuera del hogar ayudando a la familia financieramente: “…Considera la heredad, y la compra, Y planta viña del fruto de sus manos. Ciñe de fuerza sus lomos, Y esfuerza sus brazos.  Ve que van bien sus negocios…” (Pr. 31.16, 24).

La Mujer como Madre

  • v La mujer debe (hasta donde Dios le de la gracia) tener hijos, produciendo así una simiente santa: “Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla…” (Gen 1.28)
  • v La mujer tiene un papel importante en el entrenamiento espiritual de sus hijos: “…trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.” (1 Tm 1.5)
  • v Para la mayoría de las mujeres, cuidar de sus esposos e hijos será su llamado principal en la vida: “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas…Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; Y su marido también la alaba” (Pr 31.10 y 28)

La Mujer en la Iglesia

  • v Las mujeres no pueden predicar, enseñar o ejercer autoridad sobre hombres en la iglesia: “La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.” (1 Tm 2.11-12)
  • v Las mujeres no deben hablar en asambleas públicas: “…vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice” (1 Co 14.34)
  • v La mujer debe de buscar liderazgo espiritual en su marido: “…Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación.” (1 Co 14.35)
  • v Las mujeres pueden server en la iglesia de otras formas: “que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos; si ha practicado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha practicado toda buena obra” (1Tim 5.10)

Conclusión

“Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.” (Pr 31.30)

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Acerca de Oscar Tapia Casanova

Esposo. Padre. Cristiano Reformado. Ver todas las entradas de Oscar Tapia Casanova

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