Lucas 1:1-4: Una historia bien contada

“Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, tal como nos la enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo, para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido.” Lucas 1:1-4

Durante la época escolar tuve que llevar una materia llamado “Biblioteca”. Dicha materia tenía como propósito el despertar en cada uno de los alumnos el interés en la lectura e investigación bibliográfica. Al inicio de cada año, el tutor de dicha materia, definía con los alumnos el material que deberían de investigar durante el año lectivo, así como la definición de fechas especificas en donde iríamos entregando los avances de cada una de las investigaciones; entregando a fin de año la monografía completa. Recuerdo vívidamente las horas que pase en la biblioteca del colegio y de otros lugares investigando material sobre “Los Faraones de Egipto” y la “La Fauna Australiana”.

El Evangelio de Lucas al igual que mis trabajos escolares, con la diferencia del caso, fueron el resultado de una investigación planificada y en donde el autor – Lucas, invirtió tiempo y esfuerzo.[i]

Dicho evangelio, al igual que muchos escritos de su tiempo, responde a una necesidad específica; y su forma y diseño está establecido para cumplir dicha necesidad. Estos primeros cuatro versículos, son el prologo de todo el material escrito por Lucas en donde se define el ¿por qué?, ¿cómo se preparo el material? y ¿para qué? fue escrito dicho evangelio.

¿Por qué y para qué fue escrito el Evangelio?

Es interesante notar, que Lucas no indica que él es el único que realizo dicho trabajo de investigación, ya que menciona que otros “muchos” también han hecho lo mismo, y que él mismo fue “enseñado” por aquellos que lo vieron y lo escucharon (a Jesús). Sin embargo, a pesar de existir otros trabajos, él quiso investigar en profundidad y colocar en orden su investigación con el propósito de que Teófilo pudiera tener claro, las cosas en las cuales ya había sido instruido.

Toda aquella información que había recabado en su investigación la plasmo en un documento (o dos) en forma cronológica, organizándolo en varias secciones que tenían por propósito dar a Teófilo un “relato completamente fidedigno y organizado en forma sistemática con respecto a los hechos que se centran en Jesús”[ii], ya que en dicha época existían muchos rumores, historias y fabulas con referencia a Jesús (cf.. Hch 28: 22b), las cuales pintaban una historia inverosímil y extraña.

La primera parte de dicho relato (Evangelio de Lucas), se centra en el testimonio apostólico del ministerio de Jesucristo, donde se hablan de sus palabras, su obra, la pasión y muerte, y posterior resurrección de Jesucristo, como testimonio de la verdad. El segundo volumen (Hechos de los Apóstoles), empieza mostrándonos a unos apóstoles derrotados por la muerte de Jesucristo, y el consuelo brindado del Cristo resucitado, enviándolos luego al mundo a proclamar su evangelio. Aquí vemos específicamente como estos apóstoles cumplen esta orden durante los primeros 30 años de dicho ministerio.

Las secciones que encontramos en dicho documento son las siguientes:

  • Prefacio (Lc 1,1-4)
  • Nacimiento e infancia de Jesús (Lc 1,5-2,52)
  • Juan el Bautista y Jesús (Lc 3,1-4,13)
  • El ministerio en Galilea (Lc 4,14-9,50)
  • La marcha hacia Jerusalén (Lc 9,51-19,10)
  • El ministerio en Jerusalén (Lc 19,11-21,38)
  • Pasión y resurrección de Jesús (Lc 22,1-24,53)
  • El mandato para testificar de Cristo Jesús en Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra (Hch 1,1-26)
  • Los apóstoles y la iglesia testifican en Jerusalén (Hch 2,1-6,7)
  • La extensión de la predicación del evangelio en Judea y Samaria (Hch 6,7-9,31)
  • El principio de la predicación del evangelio entre y hacia los gentiles (Hch 9,32-16,5)
  • El testimonio en Grecia y Asia Menor (Hch 16,6-19,20)
  • El testimonio hasta lo último de la tierra (Hch 19,21-28,31)

¿Cómo fue preparado el Evangelio?

Lucas indica que este documento es el resultado de una investigación “me pareció también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen,…” (Luc 1:3), esta investigación debió de haberse realizado durante los viajes misioneros junto a Pablo. En dichos viajes, hubieron varios momentos en donde Lucas permaneció mucho tiempo cerca a Pablo, en tierra, lo que le permitiría poderse reunir con los “testigos” del maestro, y así de esta forma poder compilar información que luego utilizara para sus escritos.

Uno de estos lugares fue la ciudad de Cesárea, donde Pablo estuvo prisionero por casi 2 años. Durante dicho tiempo Lucas pudo haberse reunido con testigos del ministerio de nuestro Señor.

Una de las cosas que debemos de tener presente, es que al momento que estos escritos vieron luz, muchos de los testigos oculares estaban vivos, por lo que en caso hubiera existido algún tipo de error en lo escrito por Lucas, fácilmente hubiera sido desautorizado y hubiera dejado de ser considerado tempranamente como parte del canon de la iglesia.

¿Qué podemos aprender de estos 4 versículos?

Siempre cuando nos acerquemos a la biblia, recordemos que ella no es simplemente un libro escrito, sino que es la palabra de Dios que fue dada a su pueblo para que de ella aprendamos y crezcamos en sabiduría. por este motivo, es bueno buscar aplicaciones que podamos sacar para nuestras vidas.

  1. El Evangelio descansa en hechos reales, y esto debido a que es el fruto de investigación y entrevistas con los testigos presenciales de los hechos de nuestro Señor.
  2. El relato que Lucas escribió, descansa en la verdad; si no fuese de esa forma, los testigos que vivían en esa época fácilmente lo habrían desmentido y dicho Evangelio, no habría sido considerado como parte del Canon del Nuevo Testamento.
  3. El Evangelio, no son las crónicas de lo sucedido en la vida de Jesús de Nazaret, sino que fue escrito como el testimonio de que cada uno de los hechos ocurridos como parte de un plan divino “las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas” (vs.1)
  4. En su propósito, Lucas busca el crecimiento en la fe de Teófilo, este debe de ser nuestro propósito, el de buscar siempre el crecimiento en el conocimiento de nuestra fe, así como el crecimiento de nuestros hermanos en la fe.

[i] Debo indicar con toda claridad, que no estoy negando la Inspiración de las Escrituras. Creo en ellas y sé que Dios inspiro por medio del Espíritu Santo a Lucas para que escribiera este evangelio, pero también estoy convencido, que dicha inspiración no anulo la personalidad, intelecto y capacidad del autor humano, más bien, Dios la utilizo y por medio de ella guió a Lucas en su investigación y desarrollo del mismo.

[ii] Comentario al Nuevo Testamento, El Evangelio Según San Lucas, William Hendriksen; pagina 27, Libros Desafío

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