Bienaventurados los pobres en espíritu

20071028 Esto, pues, quiere decir ser “pobre en espíritu”. Significa una ausencia total de orgullo, de seguridad en nosotros mismos. Significa conciencia de que no somos nada en la presencia de Dios. Nada, pues, podemos hacer ni producir por nosotros mismos. Es esta conciencia abrumadora de nuestra “nada” más completa cuando nos ponemos delante de Dios. Esto es ser “pobres en espíritu”. Quiero formularlo de la manera más vigorosa posible, y para ello voy a servirme de términos bíblicos. Significa que, si somos verdaderos cristianos no debemos basarnos en nuestro nacimiento natural. No debemos confiar en que pertenecemos a ciertas familias; no nos gloriemos de que somos de tal o cual nación. No edificaremos sobre nuestro temperamento natural. No dependeremos de la posición natural que alcanzamos en la vida, ni de poderes que nos hayan sido otorgados. No confiaremos en el dinero ni en la riqueza que podamos tener. No nos gloriaremos en la instrucción recibida, ni en la universidad a la que hayamos asistido. No, todo esto Pablo vino a considerarlo como “basura” y como un obstáculo para su obra, porque tendía a dominarlo. No confiemos en ningún don como el de la “personalidad”, o la inteligencia o en alguna habilidad general o especial. No confiaremos en nuestra propia conducta buena y en nuestra moralidad. No confiaremos ni lo más mínimo en la vida que hemos llevado o llevamos. No; consideremos todo esto como Pablo lo consideró. Esto es “pobreza de espíritu”. Tiene que haber una liberación total de todo esto. Lo repito: es sentir que no somos nada, que no tenemos nada, y que elevamos los ojos a Dios en sumisión absoluta a Él y en dependencia completa de Él, de su gracia y misericordia. Es, digo, experimentar en cierto modo lo que Isaías sintió cuando, ante la visión, dijo: “¡Ay de mí! […] [Soy] hombre inmundo de labios” (Is. 6:5); esto es “pobreza de espíritu”.

*****************

El Sermón del Monte, D.Martyn Lloyd-Jones, pag. 59. Editorial El Estandarte de la Verdad

Anuncios

Un comentario en “Bienaventurados los pobres en espíritu

  1. buen mensaje nesesitamos a cada segundo pedirle a dios ser pobres de espiritu y acada instante saber que no somos nada, por q el salmista dijo A quien tengo yo en los cielos si no ati? y fuera de ti nada deseo en la tierra.salmos 73:25

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s