La Naturaleza de la Expiación – ¿Por qué y por quién murió Cristo?

Derecho de autor 2003
Por
Phil Johnson

Muy bien, voy a empezar en este momento, así es que no tengo tiempo extra. Éste es un seminario enfocado a comprender la expiación y yo soy Phil Johnson. Hay algunos legajos de notas aquí arriba si cualquiera de ustedes desea una. Una vez más, estas notas exactamente no siguen lo que voy a decir hoy porque, voy a enfocar la atención en la extensión de la expiación sólo en esta hora, pero le dará, eso creo al menos, hay un espacio en blanco al reverso donde usted puede sacar apuntes.

Éste es mi tercer año al hilo en hacer seminarios sobre la expiación. El último año y el año anterior me enfoqué en su mayor parte en la naturaleza de la expiación: El hecho de que la muerte de Cristo fuese una sustitución por la muerte de los pecadores. Y enfaticé la importancia de comprender los aspectos vicarios, penales de la expiación en contra de la enseñanza de que la muerte de Cristo fue más un ejemplo que una sustitución.

Pero alguien me sugirió que este año debería primordialmente enfocar la atención en la extensión de la expiación porque ese es el asunto en que la mayoría de ustedes están ansiosos de tratar. Entonces, voy a hacer eso, y eso significa que las notas que usted tiene aquí arriba no son realmente aplicables al material que vamos a cubrir hoy pero usted puede tomar notas en la parte de atrás de sus hojas.

Ahora primero déjeme decir primero que yo creo que el asunto de la naturaleza de la expiación es una cuestión mucho más importante que la mayoría de las preguntas que las personas les gusta debatir acerca de la extensión de la expiación. Y hay muchísimas enseñanzas equivocadas acerca de la naturaleza de la expiación flotando alrededor del mundo evangélico. Así es que espero que usted lea las notas del año pasado porque pienso que tiene algunas cosas importantes sobre eso.

Pero mi seminario en este año supone que la mayoría de ustedes que vienen a una convención como ésta estaría esencialmente de acuerdo en la naturaleza substitutoria de la expiación. Espero que estemos todos de acuerdo que la muerte de Cristo fue una satisfacción vicaria y penal. Literalmente El pagó el precio por nuestros pecados. Él sufrió la ira de Dios en nuestro beneficio. Él tomó lo que merecemos y que El libremente nos da bendiciones que sólo El merece. Y nosotros quienes estamos unidos en El estamos libres con El de tal manera que Su muerte pagó el precio de nuestros pecados y Su justicia ahora nos abriga como una prenda de perfección absoluta. Espero que todos nosotros estemos de acuerdo sobre eso, ya sea que usted sea un calvinista, un arminiano, o una de aquellas personas que piensa, ingenuamente, que usted pueda sobrevolar en alguna parte sobre el medio.

Entonces, asumiendo que esencialmente estamos de acuerdo en la naturaleza de la expiación hablemos pues sobre la extensión de la misma. Y les adelanto, como lo hice en la última hora, si usted dice: soy un calvinista. Soy un Calvinista de los Cinco Puntos. Y afirmo sin reservas los cánones del Sínodo de Dort. Dort fue el Concilio de la Iglesia Reformada que se reunió en Holanda en los inicios de 1600 para considerar cinco objeciones que habían sido formuladas en contra de la Iglesia Reformada por algunos seguidores de Jacobo Arminio. Por eso es que son llamados arminianos. Y el nombre del consejo, el Sínodo de Dort, se origina de Dordrecht, el cual fue el nombre de la ciudad en Holanda donde estos hombres se reunieron en asamblea. Y el Sínodo de Dort publicó un documento que cubre cinco encabezados de doctrina. Son los Cinco Puntos del calvinismo. Ahora usted comprende, espero, que realmente fue un nombre inapropiado de verdad, etiquetarles los “cinco puntos del calvinismo”. Calvino nunca organizó estas ideas bajo estos cinco puntos. Fueron los arminianos que fueron responsables de los cinco puntos. Estos fueron de hecho cinco puntos de doctrina Reformada que los arminianos desaprobaron y redactaron en un documento formal que llamaron la Remonstration. Y así es que fueron llamados los Remonstrantes. Y el Sínodo de Dort fue al que se convocó para examinar esas cinco objeciones y tomar una resolución sobre ellas. Y así es que los Cinco puntos del calvinismo son realmente y simplemente una respuesta hacia los cinco puntos que los arminianos originalmente intentaron establecer.

Ahora no sé quien arregló los cinco puntos del calvinismo bajo el acrónimo TULIP. No sé quién fue la primera persona que lo hizo. Es perfectamente apropiado creo, porque, dado al hecho de que Dordrecht estuvo en Holanda. Pero no me gusta en particular la manera en que estos términos estén listados para hacerlos acomodar en el acrónimo. Déjeme rápidamente revisar los cinco puntos pues usted y yo explicaremos el por qué pienso que el TULIP tal vez no es la mejor forma de señalar los cinco puntos. Es ciertamente la mejor forma de recordarlos pero ello no necesariamente sea una buena forma de comprenderlos.

T – Ahora, el primero de los cinco puntos es Depravación Total.

Ese término está bien supongo pero a menudo induce al error a las personas. Cuando decimos que los pecadores son completamente depravados no queremos decir que sean tan malos como pudieran ser. Queremos decir que el pecado ha infectado cada aspecto de su humanidad – Su mente, sus emociones, su voluntad, su cuerpo humano, su alma, etc., etc. Algunas personas prefieren utilizar la expresión Inhabilidad Total para enfatizar el hecho de que los pecadores están tan infectados por el pecado que no pueden complacer a Dios según Romanos 8, versículo 8. Y es en ese sentido que la depravación es total. Eso es lo que nosotros queremos decir con esto. Es una incapacidad total de hacer algo que gane el favor de Dios. Afecta a toda la persona en cada aspecto de nuestro ser: Lo que hacemos, lo que pensamos, lo que amamos, lo que escogemos. Todo esto está manchado con pecado. Eso es lo que quiere decir Depravación Total. Pero la Depravación Total no quiere decir que todos los pecadores sean tan completamente malos como posiblemente podrían ser; simplemente quiere decir que ninguna parte de su ser está libre de la mancha del pecado: Depravación Total.

U – Elección Incondicional, es el segundo punto del calvinismo, es un término bastante bueno para el segundo punto.

La Elección Incondicional. Esto quiere decir que Dios escoge a quién será salvo. Y El no lo hace por alguna cosa buena que encuentre en el pecador. Efesios 1:4, “él nos ha escogido En él antes de la fundación de mundo”. La elección es incondicional en ese sentido. No se basa en algún acto previsto de fe. No se basa en algo bueno en la persona que Dios escoge sino que está basado solamente en el buen placer de la elección de Dios. Efesios 1:11:“…habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad”. No nos elegimos nosotros mismos respondiendo al Evangelio. Sino que Dios nos eligió antes de que el tiempo comenzase y por eso es que fuimos atraídos hacia Cristo. Jesús dijo a los discípulos en Juan 15, verso 16: “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros”. Esa es Elección Incondicional. Dios hizo la elección, no nosotros. Su elección fue determinativa. No que no tuviésemos alternativa en el asunto. No que no hiciésemos una elección sino que la elección de Dios es lo único que determina las cosas.

L – La Expiación Limitada es otro término desafortunado.

Esta es la doctrina de la cual vamos a hablar hoy, pero permítame solo decir, ante todo, que prefiero el término Redención Particular. Pero esto tiene dos ventajas, la Redención Particular. Primero, que desordena el acrónimo del TULIP. Y en segundo lugar, tiene un tipo de sonido extraño y pasado de moda. Usted menciona Redención Particular, y la persona común en la banca de la iglesia no tendrá una sol pista de lo que usted está hablando. Así que para los propósitos de nuestro seminario enfocado a una especialidad esta tarde, voy a ser fiel a la expresión, la Expiación Limitada, si bien no me agrada el término y no creo que comunique la idea principal detrás de la doctrina calvinista de la Redención Particular. Todo el mundo incluyendo al arminiano más flagrante cree que la expiación es limitada en algún sentido, a menos que usted quiera optar por una expiación universal donde todo el mundo sin excepción finalmente se salvará. Y asumo que todos nosotros estaríamos de acuerdo que una expiación completamente ilimitada sería patentemente no bíblica. Y le daré la base Bíblica para la Expiación Limitada al ir adentrándonos en materia.

I. La Gracia Irresistible, el siguiente punto del calvinismo, es otra expresión que induce al error a algunas personas.

Mencioné en mi último seminario que Dave Hunt sugiere que si creemos que la gracia de Dios es irresistible entonces dice que Dios violenta las voluntades de aquellos que él atrae hacia Cristo. Y la idea real de este punto, Gracia Irresistible, es que la gracia salvadora de Dios es siempre eficaz. Así es que yo en realidad prefiero referirme a la gracia como eficaz en vez de irresistible, pero otra vez esto pone en desorden el acrónimo también. Jesús dijo esto en Juan 6, versículo 37: “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera”. Esa es la verdad de la gracia irresistible. Eso es lo que nosotros queremos decir con eso. Quiere decir que la gracia salvadora es siempre eficaz. Aquellos que Dios escoge todos vendrán a Cristo. A Dios no se le olvidará salvar aquellos a que El elige.

P- Y finalmente, el último punto del calvinismo, la P: la Perseverancia de los Santos.

Éste es otro término que es frecuentemente incomprendido pero todavía lo prefiero en vez de las alternativas. Es ciertamente mejor que la expresión Seguridad Eterna, la cuál algunas personas sugieren, como John decía esta mañana, usted puede profesar fe en Cristo y luego caer de la fe pero aun estar seguro de su salvación. La doctrina Bíblica de la Perseverancia nos enseña que aquellos que están en Cristo nunca completa y finalmente caerán – Primera de Juan 2:19. Pero perseveramos en la fe porque Dios en su gracia nos guarda. “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera” 1 Pedro 1:5. No es que los santos tienen algún poder inherente en ellos mismos para perseverar sino que es la gracia de Dios soberanamente asegura su perseverancia.

Creo todos los cinco principios. Esos son los cinco puntos de calvinismo y yo los afirmo. Soy un convencido, concienzudo y sinvergüenza Calvinista de los cinco puntos. Y les digo esto para usted sepa de dónde vengo antes de vaya más allá en este asunto.

Ahora también quiero hacer un par de comentarios para ordenar mejor este asunto de la Expiación Limitada en perspectiva antes de que vayamos un poco más allá.

1. Primero, este tema es el más difícil de comprender y aceptar de todos los cinco puntos del calvinismo. Probablemente cuatro de cada cinco calvinistas le dirá que este es el último de los cinco puntos del cual ellos vinieron afirmarse. Esto no es un asunto fácil y nosotros no pretendemos que así lo sea.

2. Pero en segundo lugar, no piense que hay solamente un punto de vista para la posición de la Expiación Limitada y otro punto de vista para la posición de la Expiación Ilimitada. Como si fueran dos opuestos polares aquí y se compararan uno con el otro. Esta no es realmente alguna o una posición entre los calvinistas. Y de hecho, históricamente, los debates más intensos acerca de la Expiación Limitada se han originado en los pasados 400 años, todos ellos han sido debates intramuros entre calvinistas. Hay al menos tres divisiones principales de calvinistas. Allí están los calvinistas mayores. Tienen una opinión de que tan limitada es la expiación; tienden a intentar decir que es limitada en su suficiencia. Usted tiene a los calvinistas moderados y usted tiene a los calvinistas menores y todos ellos tienen puntos de vista diferentes y hay muchas matices y grados de por medio. De hecho, dudo si usted podría encontrar dos calvinistas que estén completamente de acuerdo el uno con el otro en cada texto y en cada matiz relacionado con este verso. Usted bien pudiera buscar por todos lados, y encontrar a dos en algún lugar pero apuesto a que usted podría preguntar a cada calvinista en este lugar y usted encontraría que ni dos de nosotros estarían de acuerdo en cada punto y cada detalle con relación con este asunto. No hay una sola posición calvinista sobre la expiación limitada. Hay muchas. Y cuando usted obtiene versículos en particular como 2 Pedro 2:1, no existe tal cosa como la interpretación calvinista de ese verso. Hay al menos seis interpretaciones calvinistas posibles de este versículo y si tenemos tiempo al final voy a darles tres de ellas.

Todo este asunto de la extensión de la expiación causó un debate enorme entre facciones de dos bandos de calvinistas durante la Controversia de la Médula en Escocia en 1700. Esto fue también uno de los asuntos principales que Andrew Fuller contendió con otros Bautistas Calvinistas casi al final del Siglo 18 en Inglaterra. Ha sido materia prima de continuo debate entre Calvinistas galeses desde el comienzo de los 1700. De hecho, El Estandarte de la Verdad recientemente ha reeditado un libro importante sobre este asunto. Digo reeditado creo que publicaron la primera edición inglesa de este libro, lo cual es un libro antiguo titulado The Atonement Controversy and Welsh Theological Literature and Debate: 1707-1841 (La Controversia de la Expiación y la Literatura Teológica Galesa y el Debate: 1707-1841). Cómprelo manténgalo en su cama y usted no tendrá más noches sin dormir. De hecho aunque es realmente un buen libro por Owen Thomas. Es un estudio excelente sobre las diversas maneras en que los calvinistas comprenden la expiación limitada. Y lo recomiendo bastante. Es realmente un buen libro. Espero que lo que tengan en la librería de aquí si es así lo debería adquirir.

Ahora, el cómo explicar la expiación limitada continúa siendo un punto de argumentación entre calvinistas de opiniones diversas. Algunos de ustedes son calvinistas y yo les advierto ahora que a usted no le puede gustar todo lo que tenga que decir sobre este asunto hoy. Pero aconsejaría a todos ustedes, los calvinistas y los arminianos del mismo modo, a obtener cierta comprensión suya de estos asuntos complicados leyendo la literatura histórica sobre este tema, en vez de simplemente sintonizar en los debates de Internet en este asunto. Estoy un poco cansado de aquellos calvinistas super-celosos en Internet que tratan todo simplísticamente como les sea posible. Siempre intentando sobrepasar a todo mundo para ver quien puede adoptar una clase más alta de Calvinismo superior. Y como resultado, y usted realmente puede ver esta tendencia si observa los debates calvinistas en Internet.

Los círculos calvinistas modernos parecen llenos de tipos que insisten en que la muerte de Cristo no tuvo beneficio alguno para nadie más que para el elegido y el único deseo de Dios hacia el réprobo es condenarle. Demasiados calvinistas aceptan la doctrina de la expiación limitada, finalmente ven la verdad de ella pero entonces ellos piensan: “oh es eso”. Cristo murió por los elegidos y en ningún sentido son sus beneficios universales para ellos en la expiación, así es que la expiación es limitada al elegido en todo sentido y no tiene relevancia en absoluto para el no elegido. Pienso que esa es una posición extrema y eso está sin apoyo por muchos de los teólogos calvinistas clásicos y escritores si usted leyera cuidadosamente lo que han dicho los calvinistas a lo largo de la historia. Quiero alentar usted a leer a Andrew Fuller y a Thomas Boston. Lea lo que personas como Robert L. Dabney, William G. T. Shedd, B. B. Warfield y Charles Hodge escribieron sobre el tema de la expiación. Lea a John Owen también, pero no piense que el libro de John Owen La Muerte de la Muerte en la Muerte de Cristo representa la única tendencia de pensamiento calvinista sobre el asunto. No lo es. De hecho, está lejos de serlo.

Si usted comienza a estudiar a fondo este asunto rápidamente usted descubrirá que la perspectiva calvinista clásica sobre la extensión de la expiación está mucho menos estrecha y mucho menos corta y seca que el estudiante calvinista típico del seminario en Internet. El Calvinismo histórico, como movimiento usualmente ha admitido que hay aspectos universales de la expiación. Calvino mismo tuvo una perspectiva de la extensión de la expiación que fue mucho más amplia, y mucho más extensa que los calvinistas comunes de hoy les importarían reconocer. Y le mostraré algo sobre esto si hay tiempo.

Y, mientras que estoy haciendo concesiones hacia el lado contrario permítame admitir también, que este es un asunto dónde la teología histórica no está abrumadoramente de parte de los calvinistas. Y hasta que realmente algunos de los últimos académicos católicos plantearon esta pregunta y comenzaron a debatirla en algún tiempo en la Edad Media, la mayoría de los padres de la iglesia y la mayor parte de los escritores teológicos principales en la iglesia, tanto ortodoxos como heréticos, la mayoría de ellos asumieron que Cristo murió por toda la humanidad y ese fue el propósito de ello.

Ahora hay algunas excepciones. Theodorette de Cyrus, quien vivió de 393 a 466. Escribió esto acerca de Hebreos 9:27-28. Él dijo: “Debería ser notado, claro está, que Cristo llevó los pecados de muchos, no de todos, y no todos vinieron a la fe. Así es que él removió los pecados solamente de los creyentes”. Ambrosio, el gran escritor, quien vivió en 339-397, dijo esto: “Aunque Cristo sufrió por todos, aún El sufrió por nosotros en particular, porque El sufrió por la Iglesia”. Y Jerónimo, 347-420, un contemporáneo de Agustín, él escribió esto acerca de Mateo 20:28, Jerónimo dijo: “Él no dice que El dio Su vida por todos sino por muchos, es decir, para aquellos quienes creerían”.

Esas son declaraciones calvinistas clásicas viniendo de algunos de los padres de la iglesia y usted puede encontrar pocos comentarios como estos aquí y allá entre los padres de la iglesia. Realmente podría referirme a más. Pero, respecto a la mayoría de los padres de la iglesia, cuando escribieron sobre la expiación, la consideraron como universal. Reconocemos esa parte por adelantado.

Ahora, mi amigo Curt Daniel que está aquí esta tarde, y quién está mucho más capacitado que yo para enseñar sobre la historia del calvinismo, ha escrito un recurso excelente que quiero recomendar a usted. Es un gran compendio de tapa dura, llamado History and Theology of Calvinism (La Historia y la Teología del Calvinismo). Es el mejor recurso sobre calvinismo que conozco. Se llena de citas copiosas y entendimiento profundo maravilloso. Cubre en el mismo, en una especie de formato extensivo de cada una de las principales líneas principales de doctrina relacionadas con el calvinismo. Y durante el proceso él da una visión general cabal de la historia calvinista. Amo la teología histórica y de hecho este compendio fue prácticamente mi primera introducción hacia el tema hace más que una década. Y sigue siendo un recurso favorito mío. Creo que hay algunas copias en la librería. Pedí que se ordenaran, y para aquéllos de ustedes que pudieran estar interesados en obtener una copia, no creo que haya muchas en existencia. Pero lo recomiendo bastante. Curt obtuvo su Ph. D. en la Universidad de Edimburgo. Con una gran disertación doctoral sobre John Gill y el Hiper-calvinismo. Así que él probablemente sabe más acerca de la doctrina e historia del calvinismo que el resto de nosotros juntos. Y en su compendio sobre historia calvinista él tiene al menos tres capítulos sobre la extensión de la expiación. Su perspectiva de la expiación es probablemente, más que todo, un poco más amplia que lo mía. Está bien. Mi escritor teológico favorito de todos los tiempos es Robert L. Dabney. Y Dabney toma una perspectiva más amplia que la mía también. Todos somos calvinistas comprometidos. Como he mencionado, nosotros como calvinistas no necesariamente estamos de acuerdo sobre los detalles de cómo interpretar éste o aquel versículo, o sobre cómo definir este o aquel beneficio de la expiación. De hecho, una de las cosas que muestra el compendio de Curt Daniel definitivamente es que entre las diversas variedades de calvinistas, hay montones de opiniones diferentes sobre cómo explicar los aspectos universales y particulares de la expiación. Así es que quiero recalcar eso a usted de nuevo. Quiero hacer énfasis por aquéllos de ustedes que piensan sólo existe un camino estrecho Calvinista de comprender como la expiación es limitada, éste es un asunto considerablemente más complicado de lo que la mayoría de los calvinistas se puedan percatar.

De cualquier manera, en su compendio, Curt Daniel señala que probablemente fue un monje del siglo 9 llamado Gottschalk, quien fue el primero en hacer un importante señalamiento sobre la extensión de la expiación. Quien limitó la obra de Cristo a los elegidos solamente. Y luego durante la Edad Media los académicos Católicos debatieron esta cuestión. Y concluyeron que Cristo había muerto por todo el mundo, y por todos y no solamente por los elegidos. Aun en el Reforma este asunto no fue realmente parte del debate entre los católicos romanos y los Reformadores. Y de hecho, todo los principales Reformadores, incluyendo a Juan Calvino, algunas ocasiones, hicieron declaraciones que parecen afirmar una expiación universal. Las declaraciones de Calvino sobre esto, si usted las colocar juntas y las leyera son sorprendentemente ambiguas. Le clasificaría como un Calvinista de los Cinco Puntos y creo que hay un libro muy bueno por Paul Helm titulado creo, Calvin and the Calvinists (Calvino y los Calvinistas) donde él muestra muy persuasivamente que Calvino fue un Calvinista de los Cinco Puntos. Pero no todo estudioso de Calvino está de acuerdo.

Aquí hay una razón de por qué yo pienso que Calvino se mantuvo firme sobre la doctrina de la redención particular. Escribir sobre 1 Juan 2:2 Calvino dijo esto: “Bajo la palabra todos él no incluye a los reprobados sino que él se refiere a todo los que creerían y aquellos que se esparcieron a todo lo largo de las diversas regiones de la tierra. Entonces, en 1 Juan 2:2, pienso que Calvino tomó una postura muy clara a favor de la expiación limitada. Así que, esto no fue un asunto para un debate explícito hasta que Teodoro Beza planteó el tema una generación después que Calvino murió. Y no estaba formalmente canonizado como la doctrina calvinista ortodoxa, expiación limitada, hasta que el Sínodo de Dort publicó sus canones y decretos en el umbral del Siglo 17.

Todo esto es decir que de todos los cinco puntos del calvinismo este probablemente debería ser lo último y al menos el polémico probablemente. Esto debería ser el último en provocar debate y desafortunadamente este no es el caso. Este es lo más despreciado y controvertido de todas las enseñanzas del calvinismo, y aun entre los calvinistas abunda el debate acerca de este.

Ahora usted puede estar pensando, bueno si usted admite esas cosas: Si esto no fue sostenido ninguno de los padres de la iglesia y sólo ligeramente apoyada por Calvino mismo, ¿por qué deberíamos insistir sobre el punto? Y mi respuesta es porque pienso que hay un asunto importante de la verdad en ver cómo la obra expiatoria de Cristo se aplica a los elegidos en un sentido particular por el diseño y el propósito de Dios. Y ese es el asunto. Me asombra cuántas personas entienden mal lo que es el verdadero punto. La persona común piensa que este debate se trata de la suficiencia y el valor de la obra expiatoria de Cristo pero esto no lo es en absoluto. Leí esto en la última hora y lo leeré de nuevo. El segundo encabeza, el Artículo 3 de los canones del Sínodo de Dort, recuerde que este es el manifiesto principal de los Cinco Puntos del Calvinismo, y dice esto: “La muerte del Hijo de Dios es el único y el más perfecto sacrificio y satisfacción por los pecados y es de infinito y digno valor, abundantemente suficiente como para expiar los pecados de todo el mundo”. Ese es el manifiesto calvinista y virtualmente todos los calvinistas verdaderos creen eso. El sacrificio de Cristo fue de infinita y suficiente valor. Si hubiese sido el diseño de Dios de que un sacrificio habría sido infinitamente suficiente como para expiar los pecados de toda persona que haya vivido, la mayoría de los calvinistas no discutirían con esa declaración. Si una persona más había sido elegida Cristo no habría tenido que sufrir más de lo que El sufrió. No, ni un golpe más del látigo romano habría sido necesario, ni una espina más habría sido añadida a su corona. Él no habría necesitado pasar un momento más bajo la ira de Dios para con el fin hacer expiación para más pecadores. Aun si Dios soberanamente hubiese elegido salvar a toda persona que haya vivido, y no solo esto sino que Cristo hubiese tenido la intención de redimir solamente a Adán y dejar el resto de nosotros a sufrir la maldición y el castigo de nuestro pecado en el infierno eterno Cristo no habría tenido que sufrir nada menos de lo que El sufrió. Hay un sentido en el cual los sufrimientos de Cristo, los sufrimientos que El llevó, y la expiación que El hizo constituyó un precio infinito. Y por definición, si es infinito, no puede ser disminuido o agregado en algún sentido. Eso es lo que significa infinito.

Así es que cuando decimos que la muerte de Cristo fue una expiación suficiente por los pecados de todo el mundo pero es eficaz sólo para salvar a los elegidos, estamos afirmando precisamente lo que dicen los cánones del Sínodo de Dort explícitamente: “Que la muerte de Cristo fue de una dignidad e infinito valor” – esas son sus palabras. Ahora debería hacer una pausa y debería decir que hay ciertamente algunos calvinistas que se mantienen firmes en una perspectiva limitada y suficiente de la expiación. Se niegan a comprender la expiación como el infinito en valor. En el libro de Tom Nettles: By His Grace and for His Glory (Por Su Gracia y para Su Gloria), Nettles argumenta a favor de una perspectiva diferente. Y por cierto, ese es un libro excelente sobre historia bautista. Rastrea las raíces de la doctrina calvinista a todo lo largo de la historia bautista. Y recomiendo el libro si bien disentiría bastante con Nettles en este punto acerca de la expiación. Nettles ha sido influenciado por John Gill y otros calvinistas ultra-elevados que alegan razones en contra de la suficiencia de la expiación, y él no está solo en su opinión pero es la opinión de una minoría más bien pequeña si usted examina el pensamiento prevaleciente de la opinión calvinista como un todo.

El argumento de Nettles es este: Si la muerte de Cristo fuese substitutoria entonces El murió por los pecados en particular de personas en articular. Y si El murió por pecados en particular entonces El no murió por otros pecados más que esos. Y tanto que Nettles parece ver una equivalencia tal entre nuestros pecados y el precio de su expiación él niega la suficiencia de la expiación para salvar a nadie más excepto aquellos para quienes fue designado salvar. Nettles aparentemente sostiene la perspectiva que algunos llamarían equivalentismo. Es la noción de que Cristo sufrió ni más ni menos, una cantidad finita, en relación a los pecados de los elegidos. Ahora, me duele estar en desacuerdo con Tom Nettles porque tengo un respeto extremo por él y sus escritos me han sido sumamente de ayuda y para incontables que quieren para comprender el papel del calvinismo en la Teología Bautista histórica. Pero en este asunto estoy en desacuerdo con él. Y necesita decirse que su posición está en oposición hacia el Sínodo de Dort y en la mayoría del calvinismo histórico representativo.

Ahora recuerde que su argumento básico es que si la expiación de Cristo fue substitutoria tenía que ser por pecados particulares y por consiguiente tenía que ser finita. Yo diría que si la expiación que Cristo ofreció es substitutoria tenía que ser de valor infinito por dos razones:

1. Primero, según las palabras del Sínodo de Dort: “porque la persona que la padeció no sólo es un hombre verdadero y perfectamente santo, sino también el Hijo de Dios, de una misma, eterna e infinita esencia con el Padre y el Espíritu Santo”. En otras palabras, la persona que murió en la cruz fue infinita en Su gloria y Su bondad y por consiguiente fue un sacrificio infinito. Esa es la primera razón.

2. En segundo lugar, el precio del pecado de cada persona es una ira infinita. Y si el precio de la expiación es infinito que la expiación misma para ser aceptada tenía que ser de un valor infinito. En otras palabras, si usted tuviese que sufrir el precio de sus pecados usted pasaría la eternidad en el infierno y todavía usted no agotaría el desagrado infinito de Dios en contra del pecado. Hay un castigo infinito para el pecado. Y esa ira infinita es la misma cosa que Cristo cargó en la cruz. Así que si la muerte de Cristo no fue suficiente para hacer expiación por todos que no fue suficiente para expiar incluso a uno. Porque la expiación por el pecado aun por una sola persona exige un precio infinito. Ahora, de nuevo, la abrumadora mayoría de calvinistas estaría de acuerdo con eso. Eso es exactamente lo que los cánones del Sínodo de Dort dicen. Ese es el calvinismo histórico representativo de la mayoría.

Entonces el debate verdadero entre calvinistas y arminianos no se trata de la suficiencia de la expiación. El asunto verdadero bajo debate es el diseño y la aplicación de la expiación. Y la pregunta que nosotros hacemos no es simplemente: ¿por quienes murió Cristo? La pregunta verdadera es ¿por quienes decretó Dios la expiación? En otras palabras, el asunto verdadero sobre la extensión del debate de la expiación se reduce al mismísimo asunto como la elección misma. ¿Tuvo Dios la intención de salvar a personas específicas o El estaba intentando indiscriminadamente salvar a tantas personas como fuese posible? ¿Cuál fue Su intención? ¿Cuál era Su plan? Y si usted acepta la verdad de la elección no puedo entender por qué usted se resistiría a la verdad de que la expiación tuvo a personas específicas en mente. Entonces esa la pregunta verdadera no es so la muerte de Cristo fue suficiente como para salvar a todos sino ¿cuál fueron el plan y la meta de la expiación? ¿Qué pretendió Dios hacer a través de eso? ¿Tuvo El la intención de salvar a personas específicas a través de la obra de Cristo en la cruz? Y si usted contesta esa pregunta, sí, usted ha afirmado el principio detrás de la posición Calvinista.

Aquí está una pregunta aun más importante. ¿Serán cumplidos finalmente todos los propósitos de Dios al enviar a Cristo a morir? ¿Pretendió Dios algo mediante la expiación que no llegará a pasar? ¿Hay algún propósito en la muerte de Cristo que finalmente será frustrado? Y si usted hace esas preguntas pone la importancia de todo el asunto en una luz completamente diferente y más clara. Y creo que la obra expiatoria de Cristo en la cruz finalmente cumplirá precisamente lo qué Dios planeó que se cumpliera, ni más ni menos. Si usted cree que Dios es verdaderamente soberano usted finalmente llegar a esa posición. El fruto de la expiación es nada menos que lo que Dios soberanamente intentó. Dios no va a ser frustrado durante toda la eternidad porque El desesperadamente estaba tratando de salvar a algunas personas que justamente no podrían ser persuadidas. Si esa es su perspectiva de Dios entonces su Dios no es realmente soberano. Faraón cumplió exactamente el propósito que Dios tuvo de él. Dios no retuerce sus manos en desesperación por la rebelión y la incredulidad de Faraón.

Pero por otro lado, la obra expiatoria de Cristo no cumplirá nada más que lo que Dios se propuso que se cumpliera. Si los beneficios se cumulan a los incrédulos, las personas reprobadas, por causa de la muerte de Cristo, entonces es así porque Dios lo diseño de esta manera. Si la muerte de Cristo significa que todo el juicio de todo el mundo se pospone, que las personas no regeneradas cosechan las bendiciones y los beneficios de esa demora. Cosechan los beneficios y las bendiciones de la gracia común a través de la expiación. Y si es ese el caso de que fue exactamente lo que Dios planeó. Que no sucedió por accidente. Y por esa misma razón, es mi posición y la posición de la mayoría de los calvinistas a través de la historia de que algunos de los beneficios de la expiación son universales y algunos de los beneficios de la expiación son particulares y limitados a los elegidos.

Ahora uno de los puntos que hice en mi seminario del año pasado fue éste: Usted finalmente no puede librarse de los aspectos limitados y particulares de la expiación si usted cree que la muerte de Cristo en la cruz fue substitutoria. Déjeme ilustrarlo. ¿Sufrió Cristo por los pecados de Faraón, en lugar de Faraón, y en su lugar? Seguramente no. Porque cuando Cristo murió en la cruz Faraón ya estaba en el infierno sufriendo por su pecado. Los que sufren en el infierno, sufren por su propio pecado. Cristo no sufre en su beneficio y en su lugar de la misma forma que El lo hizo por las personas que son finalmente redimidas y escapan del infierno. Ese es un punto muy obvio si usted lo piensa. La expiación Substitutoria y los aspectos substitutorios de la expiación son finalmente algo que pertenece solo a los elegidos. No hay escape de ello. Él llevo su castigo a fin de que no sufrieran. Si El había sufrido en forma vicaria por los pecados de Judas de la misma forma que El sufrió e forma vicaria por Pedro entonces Judas no estaría sufriendo ahora mismo por sus pecados. Esa es la ramificación inevitable de la expiación vicaria.

Pero al mismo tiempo, hay aspectos universales de la obra expiatoria de Cristo y el calvinismo histórico siempre ha reconocido esto. Hay un sentido legítimo en el cual Cristo se colocó como El Salvador de todo el mundo. El Salvador de todos los hombres y Señor de todos. Y El Único en quien todos los hombres en todas partes se les ordena creer. Y hay otro sentido en el cual El es especialmente el Salvador de aquellos que creen. Ese es exactamente el significado del 1 Timoteo 4:10, lo cual es el versículo que pienso, mejor que cualquiera en la Escritura, establece toda esta pregunta. Primera Timoteo 4:10, “porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen.” Creo que fue R.B. Kuiper, un clásico Calvinista de los Cinco Puntos, quien dijo que él prefería hablar de Cristo muriendo “especialmente por los elegidos en vez de sólo para ellos”. Y esa parece ser una buena perspectiva Bíblica. Para aquellos que creen que Cristo es Salvador en un sentido especial y particular. Su muerte tiene una referencia particular hacia ellos en el plan supremo de Dios.  Y eso es lo que quieren decir los calvinistas cuando hablan de redención particular.

Curt Daniel da una ilustración útil de cómo es cierto éste en su programa de estudios. Él señala la parábola en Mateo 13:44, donde un hombre encuentra un tesoro escondido en un campo y Jesús dice esto: “Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.” Él compra el campo y por consiguiente él compra el tesoro. El tesoro fue el objeto y la meta de su compra. El tesoro fue la razón de su gran placer. El tesoro era la razón por la que él hizo este trato en primer lugar pero él sólo no compró el tesoro, él compró todo el campo. Esa es una buena manera, pienso, de ver en la obra expiatoria de Cristo. Escuche a Romanos 14:9, “Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven.”. Ahora note lo que ese versículo dice; por la muerte y resurrección de Cristo, por SU obra expiatoria, El es Señor de todos los hombres en una forma especial. Y eso incluye al elegido aparte de eso. Muertos y vivos. Su muerte en la cruz compró el derecho que El como hombre perfecto y Dios perfecto, de gobernar como Señor sobre toda la tierra: tanto de muertos como de vivos, sobre redimidos así como también de réprobos. Ese es también el mismo mensaje que usted lee en Filipenses 2:8-10. Escuche. “y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, 10para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra”. Hay una declaración muy clara de que hay una ramificación universal de la expiación. La muerte de Cristo, en algún sentido, le compró una posición exaltada de señorío sobre todo. Y así hay un sentido verdadero en el cual El compró a todo el mundo con el fin de obtener el tesoro: la Iglesia.

Ahora entretanto, hay ciertos beneficios de la expiación que corresponden directamente a nos lo elegidos: los réprobos. Spurgeon bien dijo esto en un sermón titulado: “La Alegría por Muchos que Temen”, Spurgeon dijo esto: “Creemos que mediante su escarifico expiatorio, Cristo compró algunas buenas cosas para todos los hombres y todas las buenas cosas para algunos hombres. Y que cuando murió El tuvo un propósito definido en morir y que Su propósito, sin duda, se efectuará”.

Ahora ¿específicamente qué tuvo en mente Spurgeon cuándo él dijo que “Cristo compró algunas buenas cosas a todos los hombres”? Bueno claramente, él hablaba de la gracia común, la bondad de Dios que es mostrada a todos los hombres. Las bendiciones comunes de la vida. Ésta es la gracia que guarda el mal en el mundo de ser tan malo como posiblemente pudiera ser. La gracia común es la gracia que permite a todos los pecadores vivir y disfrutar la vida en virtud de un alivio temporal a partir del juicio y la justicia a pesar de que son dignos de una condenación inmediata. La gracia común retrasa eso. La gracia común es también la gracia que implora tiernamente y sinceramente con los pecadores al arrepentimiento y ser reconciliados con Dios, a pesar de que sus corazones están en contra de El. Y según Mateo 5:44-45, estas bendiciones de la gracia común son señales de un amor genuino de Dios. La Escritura no duda en aplicar la expresión “amor” aquí. Para aquéllos de ustedes que pueden ser mis hermanos calvinistas afuera quiénes se niegan a decir que: “Dios ama a todo el mundo”. La Escritura no se opone a eso. Esta bondad que muestra incluso al réprobo es un amor compasivo sincero si bien no es el mismo amor redentor eterno que Dios ha establecido sobre los elegidos de toda la eternidad. Es amor de un tipo diferente pero es amor verdadero. Es amor genuino. Es compasión sincera. Es bondad verdadera. Y si usted lo piensa bien se dará cuenta de que todas las cosas buenas que Dios nos da, todas las bendiciones de la gracia común, todas ellas son hechas posible por la expiación. Porque si Dios no tiene la intención de salvar a nadie, nunca, El habría condenado inmediatamente a toda la raza humana en el mismo momento en que Adán pecó. Eso es lo que El hizo con los ángeles que cayeron. Fueron expulsados del cielo de inmediato y ninguna expiación se hará por los pecados de ningún ángel. Fueron inmediatamente juzgados y removidos del cargo sin ningún período de gracia. Pero por contraste, la raza humana, aunque somos caídos, en la mayoría de los casos, viven y disfrutan de la vida en un mundo donde si bien estamos bajo la maldición del pecado somos bendecidos en un grado asombroso de bien providencial que Dios nos da. Vemos la belleza. Disfrutamos el sabor de nuestra comida. John MacArthur siempre dice: “Dios puede, si El lo quisiera, hacer que toda nuestras comida supiera como arena”. Pero El fue bueno con nosotros. Él nos dio cosas que podemos disfrutar. Él nos dio todas las cosas ricamente para disfrutar. Nos reímos y experimentamos alegría y apreciamos el amor y nos deleitamos de las buenas cosas de la vida y todas esas cosas se hacen finalmente posibles por la obra expiatoria de Cristo. Ninguno de estas cosas habría sido posible, en absoluto, si Cristo no hubiese tenido la intención de morir para salvar a los pecadores. Dios nos habría condenado en lugar de eso. E incluso al réprobo, incluso al no elegido se beneficia de la muerte de Cristo de esa manera. Las migajas que caen de la mesa, que Dios extiende a Sus elegidos, son una fiesta auténtica para el réprobo quien experimenta todas las bendiciones de la gracia común. Ese es un beneficio secundario de la cruz. Y es una expresión de la bondad de Dios hacia ellos.

Algunos ultra-calvinistas inevitablemente intentarán argumentar la opinión de que la gracia común no es realmente una expresión de amor o una bondad hacia el no-elegido. No representa bien una misericordia. No es una bondad auténtica porque su efecto final, dicen, es la condenación del réprobo. Solo incrementa su condenación.

No estoy de acuerdo. Mientras es cierto que según las palabras de Romanos 2:4, el réprobo tiene la culpa cuando “¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?” Y que esto incrementa su culpabilidad. No pienso que el efecto final; El efecto global de la gracia común es aumentar la condenación de alguien. Porque una de las formas en que Dios manifiesta la gracia común es restringiendo el pecado del reprobado. La mayoría de la gente no es tan mala como podrían ser. No es tan mala como lo podría ser si Dios los dejara solos sin ninguna gracia en absoluto. Así que en general, la gracia común de Dios reduce en lugar de incrementar la severidad de su culpabilidad.

Robert Candlish dijo esto, él dijo y cito: “Toda la historia de la raza humana, desde la apostasía hasta el juicio final es una dispensación de tolerancia con respecto al reprobado en el cual muchas bendiciones, físicas y morales, afectando sus personalidades y destinos por siempre, corresponde incluso al pagano. Estas vienen a ellos a través de la mediación de Cristo, y si llegan a ellos hoy deben haber sido diseñadas para ellos desde el principio”.

R. B. Kuiper dijo algo semejante, dijo y cito: “Las bendiciones de la gracia común, aunque resultan sólo indirectamente de la expiación, fueron seguramente más diseñadas por Dios para que resultaran de la expiación. El plan de Dios en obra expiatoria de Cristo pertenece en primer lugar y directamente se refiere a la redención de los elegidos, pero indirectamente y secundariamente se incluyen todas las bendiciones de la gracia común”. Y a continuación él cita la declaración de Louis Berkoff, él dice: “No es barrer con Lewis Berkoff diciendo que: ‘Todo lo que el hombre natural recibe aparte de la maldición y la muerte es una indirecta de la obra redentora de Cristo, es un resultado indirecto de la obra de Cristo”. Ese es Berkoff. Y Kuyper añade: “Dios lo planeó así”.

Por cierto quiero recomendar mucho, el libro de R.B. Kuiper sobre todo este tema. Es titulado For Whom Did Chrit Die? (¿Por Quienes Murió Cristo?) Y desafortunadamente ha estado agotado por muchos años pero espero tratar de encontrar a una editora que lo reedite. A mi parecer es el mejor recurso sobre el tema de la expiación limitada. Y si usted alguna vez lo ve en una librería de segunda mano, vale le pena comprarlo incluso si usted tiene que vender un volumen de Spurgeon para obtenerlo.

Kuiper identifica varios beneficios universales de la expiación, más que la simple gracia común. Por ejemplo él dice, y estoy de acuerdo: “Que la oferta universal, el ofrecimiento libre de las salvación está basada en la suficiencia infinita de la expiación.” Déjeme leerle algunos de los comentarios de Kuiper en esto. Recuerde que él escribe como un Calvinista de los Cinco Puntos no apologético. Él dice esto: “Nunca el Evangelio se limita a ninguna nación o respecto a eso, a ninguna clase en particular de hombres. Está destinado a judíos, griegos, bárbaros, y escitas – Colosenses 3:11. Viene tanto al regenerado y al no regenerado espiritualmente, al elegido y al no elegido. Decir que tales invitaciones como Isaías 55:1 [usted sabe ‘a todos los sedientos‘ y él cita todo el versículo y Mateo 11:28: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados…”] y decir que estos son dirigidos solo a aquellos quienes habiendo nacido de nuevo mediante la gracia del Espíritu Santo se han dado cuenta de su condición perdida es limitar el significado de la Escritura sin justificación”. Él dice: “Permitan que se diga enfáticamente que la Teología Reformada no enseña, como algunos afirman, que la invitación del Evangelio es sólo para los elegidos y regenerados.”

Deseo que tuviésemos tiempo para profundizar en este amplio tema de la libre oferta del Evangelio, pero ese es un gran tema más allá del alcance de este seminario. Permítame solamente decir de paso, sin embargo, que pienso que John Murray y Ned Stonehouse se han ocupado de estos temas muy bien en su folleto titulado The Free Offer of the Gospel (La Oferta Libre del Evangelio). Ese documento está disponible en la Internet. Usted puede hacer una búsqueda en Googlede el. Está también en el set de 4 volúmenes de Las Obras de John Murray, publicado por El Estandarte de la Verdad. Usted debe leerlo si a usted le preocupa si la doctrina de la expiación limitada restringiría la predicación del evangelio a los elegidos solamente o nos impediría llamar a las personas indiscriminadamente a Cristo. Si esa es su comprensión del significado de la expiación limitada usted necesita leer este libro porque la expiación limitada no quiere decir eso.

No hay contradicción necesaria entre el plan soberano eterno de Dios para salvar a los elegidos y Sus súplicas sinceras para que el no elegido se arrepienta. No hay contradicción en eso. Y recuerde, cuando predicamos el Evangelio, según 2 Corintios 5 es nuestro deber rogar a todo el que escuche el mensaje a que sean reconciliado con Dios. Pablo dice, 2 corintios 5:20: “Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios”. Y si usted no esta proclamando el evangelio de es amanera usted no es un buen embajador de Cristo. Y si usted es un calvinista, y usted duda en extender la oferta de misericordia de Dios, libremente a quienes escuchan el Evangelio, si usted se retrocede en invitar hombres, no suplicándoles, que se arrepientan y se reconcilien con Dios usted no es un buen calvinista. Calvino mismo dijo esto en su comentario sobre Ezequiel 18, versículo 23, ese versículo dice: “¿Quiero yo la muerte del impío? dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos?” Calvino dice acerca de este versículo: “Dios no desea nada más seriamente que aquellos que perecen y están precipitadamente rumbo a la destrucción deben volver al camino de seguridad. Y por esta razón no sólo el evangelio es extendido al mundo sino que Dios desea rendir testimonio a través de todas edades cuan inclinado esta hacia la compasión. Lo que el profeta dice ahora es muy cierto, que Dios no desea la muerte del pecador porque Dios se satisface por si mismo. Y no solo está dispuesto para recibir a todos los que vengan a El por piedad, sino que El los llama hacia El con una voz de mando cuando El ve cuan separados están de toda esperanza de seguridad”. Calvino dice: “Creemos, entonces, que Dios no desea la muerte del pecador puesto que El llama a todos, igualmente para arrepentimiento y le promete El Mismo, estar listo para recibirlos Si sólo verdaderamente se arrepienten”.

La variedad del Calvinismo que se niega afirmar la libre oferta de salvación de Dios indiscriminadamente a todos los que escuchen el Evangelio está ajeno a Calvino y en desacuerdo con el pensamiento prevaleciente de la historia calvinista. Por cierto esto es explícitamente señalado en los cánones del Sínodo de Dort. Escuche el Segundo Capítulo, Artículo 5, que dice esto: “Existe además la promesa del Evangelio de que todo aquel que crea en el Cristo crucificado no se pierda, sino que tenga vida eterna; promesa que, sin distinción, debe ser anunciada y proclamada con mandato de conversión y de fe a todos los pueblos y personas a los que Dios, según Su beneplácito, envía Su Evangelio.” Ese es el manifiesto calvinista.

Entonces, en resumen, los incrédulos reciben un número de beneficios por la expiación: El juicio retardado, todas las bendiciones de la gracia común, la libre oferta de salvación a través del Evangelio. Estos son efectos universales de la obra expiatoria de Cristo y eso es esto que Charles Hodge, el gran teólogo calvinista dijo esto: “hay un sentido por el cual Cristo murió por todos. Y hay un sentido por el cual El murió sólo por los elegidos”. Curt Daniel sugiere que los calvinistas deben decir, no que Cristo murió sólo por los elegidos sino más bien que murió especialmente por los elegidos. Estoy de acuerdo y creo que todos nosotros preferiríamos las palabras de 1 Timoteo 4:10, “él es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen”.

Ahora hasta ahora la mayoría de lo que he dicho parece haber hecho enfurecer a mis hermanos calvinistas que a cualquiera de los Arminianos. Pero ahora déjeme cambiar mis armas en dirección a los Arminianos. Quiero mostrarle bíblicamente por qué creo hay una referencia especial y específica a los elegidos en la obra expiatoria de Cristo. De nuevo como 1 Timoteo 4:10 dice claramente: “el es el Salvador de todos los hombres” pero él no es el Salvador de todos los hombres igualmente. Él murió por cada todos y cada uno del mismo modo. “Yo soy el Buen Pastor,” dijo Jesús en Juan 10:11, “y el Buen Pastor su vida da por las ovejas”. Y el contexto hace Su significado ineludible. El Buen Pastor no muere por las cabras igualmente. Él no muere por los lobos de la misma manera que muere por las ovejas. El versículo 15 dice: “y pongo mi vida por las ovejas”. Y en el discurso del apóstol Pablo a los ancianos de Efeso, Hechos 20:28, dice esto: “Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.” Fue la iglesia que Cristo compró con Su sangre. Ellos, la iglesia, no los lamentables lobos que amenazaban a la Iglesia sino el pueblo de Dios, Sus elegidos. Fueron objeto del afecto de Cristo y su salvación fue el principal motivo por el cual murió. Y los beneficios que corresponden a los no elegidos son simplemente efectos secundarios de eso.

Aquí está el verdadero asunto sobre la expiación. Ahora ¿en qué sentido Cristo compró la Iglesia? En Efesios 5 Pablo utiliza un lenguaje que evoca la metáfora de un precio de matrimonio. Efesios 5:25, “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella”. No por sus enemigos, sino por ella. Así es que Cristo compró la Iglesia con Su sangre. Porqué razón, Efesios 5:26-27, “para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha”.

Aquellos por quienes Cristo murió los amó con la clase más elevada y pura de amor. Es un amor particular. Su paralelo terrenal más cercano es el amor de un marido para con su esposa. Y es un amor especial. No es otorgado indiscriminadamente a todo el mundo de la misma manera. Ese amor se ha reservado sólo para la prometida. De hecho ¿cómo llamamos a un hombre que comparte el amor conyugal con su vecina y no lo reserva exclusivamente a su esposa? Le llamamos un adúltero. ¿Cómo llamaría usted a alguien quien indiscriminadamente muestra a cada mujer un deseo ardiente e intenso que el hombre reserva sólo a su esposa? Le llamaríamos un mujeriego. El amor de Cristo para con Su Iglesia es puro. Es más sensible, más personal, y un amor infinitamente mayor que el amor de un marido para con su esposa. Y de hecho si usted escucha mi seminario criticando al libro de Dave Hunt en contra del calvinismo la última hora usted puede haberme escuchado decir esto pero voy a decirlo de nuevo. Una de las peores cosas acerca de la posición de Dave Hunt es Su insistencia de que si Dios verdaderamente ama entonces está obligado a amar a todos los hombres igualmente con la misma clase de amor. NO hay nada obligatorio acerca del amor de Cristo para con la Iglesia. Él los ama porque Dios los escogió y se la dio a El. Murió por ellos en un sentido particular.

De hecho escuche las notas de Curt Daniel sobre esto, él escribe esto: “La clave para la analogía de Cristo y el marido es el marido muriendo por su prometida. Para entender esto necesitamos comprender el concepto hebreo del matrimonio. En primer lugar, el hombre y la mujer se desposaron el uno para con el otro. Esto podía suceder incluso antes de que cualquiera de ellos naciera. Sus padres pudieron haber arreglado el compromiso matrimonial. Pero desde el momento del compromiso matrimonial en un sentido estaban ya casados. Nada excepto la muerte o el divorcio legal podrían impedir ese matrimonio. Pero antes de que el matrimonio real pudiese ocurrir tendría que haber un intercambio, por así decirlo. El padre de la prometida proveía una dote. El novio proveía el precio del matrimonio y en ese sentido el novio compraba a su prometida incluso cuando él ya estaba legalmente en obligación de casarse con ella. Y entonces a su debido tiempo se juntaban como hombre y esposa”. Curt Daniel dice: “éste es un tipo perfecto de Cristo y la Iglesia. Los elegidos son dados a Cristo por el Padre Eterno y Cristo nos fue dado por el Padre. Pero Cristo el novio tenía que pagar el precio del matrimonio por Su prometida. ¿Cómo lo hizo? Pues bien, debido a nuestros pecados el precio fue la muerte. En otras palabras Cristo tuvo que redimirnos antes de que El nos pudiera tomar como Su prometida. Por eso”, Curt Daniel dice: “Cristo se dio a Sí Mismo por los elegidos en la muerte. La expiación nos compró a El. Y la orden aquí es crucial. Primero, Cristo amó a la Iglesia, esto es elección, Efesios 5:25. Luego, El pagó el precio del matrimonio, esta es la expiación, versículo 25. Que la preparó para la boda. Esto es salvación aplicada, versículo 26. Finalmente, El se la presenta a Sí Mismo en matrimonio. Ésta es la consumación final de nuestra unión y glorificación, versículo 27”. Curt Daniel dice: “El punto es simplemente éste: Cristo murió con una intención especial para Su prometida que no tenía para el resto de la humanidad”.

Y note, que como una parte de Su obra expiatoria, en Su oración sumo sacerdotal en Juan 17:9, Jesús dijo esto: “Yo ruego por ellos; NO RUEGO POR EL MUNDO, sino por los que me diste; porque tuyos son”. Ahora recuerde que cuando Cristo hizo esa oración El ya había entrado en el oficio mediatorio del sumo sacerdote y él expresamente excluyó al mundo en general de Su oración sumo sacerdotal. Parece claro desde la Escritura que la obra redentora de Cristo tuvo una referencia especial hacia su pueblo escogido. Cuando hizo esa oración la obra de la expiación había comenzado. Y El tuvo por regla excluir el mundo.

El argumento del Apóstol Pablo en Romanos 8:32 es otro pasaje significativo. Mire este versículo, solo pasaremos rápidamente a través el. Dice Romanos 8:32, “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” Ahora piense en lo que Pablo dice aquí. Éste es un caso clásico de argumentar del mayor al menor. Él dice que si Dios entregó a Cristo a morir por todos nosotros, y esa expresión “todos nosotros” es claramente una referencia a los cristianos. Él dice que si Dios nos dio a Cristo, el cuál es lo mejor que El tenía que dar, ¿cómo podía El retener algún regalo inferior de nosotros? Así que si Cristo murió por nosotros y el sentido del cual Pablo hablaba aquí es redención, una expiación eficaz. Cristo murió para obtener nuestra salvación. Si El hizo eso, ¿si El hizo expiación eficaz para nosotros, cómo nos dará también junto con El libremente todas las cosas?

Ahora piense en esto. Si Cristo murió igualmente por todos los hombres, si Dios dio a Cristo para morir igualmente, en el mismo sentido para cada individuo que finalmente El tiene que eventualmente dar a todas las personas todas las cosas. ¿Le dará alguna vez todas las cosas a todas las personas? ¿Todos los miembros de la raza humana serán co-herederos con Cristo? Claro que no. Recuerde lo que dijo Spurgeon: “Cristo compró algunas buenas cosas para todos los hombres y todas las cosas buenas para algunos hombres”. Los elegidos. Ahora ¿qué son exactamente todas las cosas de las que Pablo habla aquí en Romanos 8? El contexto lo deja claro. Son todas las cosas que corresponden a la salvación. Él las acaba de enlistar, versículo 29, “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó”. De esta manera la elección, el llamado eficaz, la justificación, y finalmente la glorificación, esas son “todas las cosas” que Pablo tiene en mente. Si Dios dio a Cristo para morir por nosotros que El va a llevar a cabo nuestra salvación hasta el fin. Tito 2:14, “quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras”. Esas declaraciones no pueden aplicarse a los no-elegidos.

¿Se puede usted dar cuenta incluso de que su fe es un fruto de la expiación? Usted no puede atribuirse mérito a su fe. Es un regalo de Dios, Hechos 6:14, Hechos 26:18, Filipenses 1:29, y un montón de otros versículos muestran esto. La fe es un regalo de Dios, es un fruto de la expiación. No es algo que usted tenga que agregar a la obra expiatoria de Cristo para hacerla eficaz. Incluso el arrepentimiento, dice la Escritura que es una obra de Dios en nosotros. Hechos 5:31, Hechos 11:18, 2 Timoteo 2:25. Y otra vez más versículos enseñan esto. En Juan 10:26 Jesús dijo esto, escuche esto. Él dijo: “pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho.” Ahora si Jesús fuera un Arminiano El habría dicho: “Ustedes no son de Mis ovejas porque ustedes no creen”. En lugar de eso dice: “pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas”.  Usted ve al Buen Pastor dar Su vida por las ovejas y su fe es parte de Su regalo a ellas. Romanos 5:11, “Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación”. En otras palabras, la aplicación de la expiación es obra de Dios y no nuestra. Él no sólo hizo expiación en nuestro beneficio sino que El proveyó los medios de la fe por la cual la recibimos. No intente atribuirse mérito a su conversión. Cada aspecto de su salvación, incluyendo su arrepentimiento y su fe, todo ello fue comprado y pagado mediante la sangre de Cristo y le fue dado a usted por Dios a través de su gracia.

¿Compró Cristo la fe para todos los hombres igualmente? Obviamente no. Como dice Curt Daniel: “Hay algo en la expiación sólo para el elegido y ese algo, es por eso que sólo el elegido recibe todas estas bendiciones”. Mateo 20:28, “como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”. Muchos, no todos igualmente. Éste es un tema, que por cierto corre a todo lo largo de todo el Nuevo Testamento. Hay más versículos que hablan de la expiación y su aplicación a “muchos” que hay los pocos textos que hablan de la aplicación de la expiación al mundo. ¿Por qué? Porque éste es el punto. No los aspectos universales de los cuales hay algunos aspectos universales de la expiación, sino de los particulares. Para la Iglesia, para lo muchos. Jesús dijo, Mateo 26:28: “porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados”. Romanos 5:15: “Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo. Romanos 5:19, “así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.” Hebreos 9:28: “así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos”. Juan 15:13-14, “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos”. Y Jesús dijo “vosotros sois mis amigos”. No el no elegido sino aquellos que hacen lo que él manda. Son los únicos por quienes El dio su vida.

Ahora déjeme volver al punto con el que empecé. Si la obra expiatoria de Cristo es substitutoria debe ser limitado a aquellos que Cristo realmente redime. Los aspectos substitutorios de ellos dictan eso. En otras palabras cuando usted tiene por entendido que la expiación es substitutoria usted debe ver que de cierta manera se aplica a las personas en particular. Esa es la ramificación inevitable de la expiación vicaria. No estoy seguro por qué esta doctrina de la extensión de la expiación es una doctrina tan controversial. Es un punto que ciertamente no justifica todo el debate y los dimes y diretes que genera. De hecho estoy seguro que si las personas verdaderamente apreciasen la naturaleza substitutoria de la expiación no tropezarían tan mal sobre la particularidad de la expiación. Es un asunto realmente simple.

Hay otra manera de decirlo. Los aspectos de la expiación que son substitutorios son intrínsecamente eficaces. La misma razón que no tengo para temer a la condenación en el juicio final es que Cristo ya ha pagado totalmente el precio de mi pecado como mi Substituto. Y si él substituyese efectivamente en ese mismo sentido a todo el mundo entonces todo el mundo se salvaría. La expiación de Cristo no solo hizo posible la salvación. Realmente compró la redención para aquellos que se salvarán. Y Su muerte en la cruz hizo su final salvación una certeza absoluta, un trato hecho, debido a que El pagó totalmente el precio de su redención. En realidad El los compró. Pagó su deuda. Borró su deuda. Selló su perdón. Aseguró su salvación eterna. Él no solo los colocó en una posición donde la salvación fuese posible si hicieron la elección correcta, El consumó su salvación. Él incluso en su gracia proveyó la fe que es el instrumento por el cual la expiación es aplicada a ellos. Él se puso en su lugar y llevó sus pecados. Nunca tendrán que pagar una segunda vez puesto que ha sido pagado por completo.

Ahora me detendría en este punto y tomaría preguntas pero yo sé al menos dos preguntas que ustedes harían, así que voy a continuar y responderlas. Déjeme ver un par de versículos cruciales que parecen ser los textos más problemáticos para aquellos que niegan la redención particular.

Primero es 1 Juan 2:2 que dice, “Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.” Ahora permítame solo examinar lo que esto quiere decir muy rápidamente. 1 Juan 2:2. Recuerde ante todo, que el Apóstol escribe a una audiencia primordialmente judía. Gálatas 2:9. El Apóstol Pablo describe su primera reunión con los otros apóstoles y dice esto: “y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ELLOS a la circuncisión.” Entonces, Juan fue un Apóstol a los judíos. Y los recipientes de sus epístolas, por consiguiente, habrían sido predominantemente, si no exclusivamente, judíos. Y así él le recuerda a esta audiencia judía que Cristo es la propiciación por nuestros pecados, y no solo para nosotros los hebreos, sino que también por los pecados de los gentiles de cada lengua y nación a todo lo largo de todo el mundo. Ese es el sentido de lo que él dice. A menos que usted piensa que esa es una interpretación inverosímil quiero mostrarle que estilo de expresión de 1 Juan 2:2 es un paralelo exacto de Juan 11, El Evangelio de Juan capítulo 11, versículos 51 y 52. Vaya conmigo allí por un momento si usted tiene su Biblia. Y rápidamente aquí está el trasfondo de este pasaje, 11:51 John y 52. Los Gobernantes Judíos, el sanedrín, se reunían para conspirar contra Jesús. Versículo 49-50 dice que: “Entonces Caifás, uno de ellos, sumo sacerdote aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis nada; ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca”.

Caifás estaba principakmente preocupado por la situación política. En Jerusalén del 1er. Siglo las Zelotes estaban revolviendo a las personas en contra de los Gobernantes Romanos. Fustigaron la expectación mesiánica a un ritmo febril porque creyeron que el Mesías iba a ser un líder político que echaría al gobierno romano. Así es que cuando Jesús viene a escena con todas las credenciales correctas, con la habilidad de hacer milagros, con multitudes enormes siguiéndole y gritando “hosanna,” toda Jerusalén estaba en un gran alboroto. Y el sanedrín, el concejo gobernante de ancianos judíos, estaban temerosos porque gobernaban con el permiso de Roma. Y sabían que el conflicto político les costaría su influencia política. Y francamente no les importó si Jesús era el Mesías verdadero, ya se habían hecho en sus mentes que éste no era un buen tiempo para que el Mesías viniera a escena. Y así fue que Caifás, el malvado sumo sacerdote finalmente planeó la crucifixión, e hizo este pequeño discurso: “Vosotros no sabéis nada; ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca”. Y Juan, el escritor del Evangelio, el Apóstol Juan, le añade un comentario a esa pequeña declaración porque él dice que aun cuando Caifás no lo pretendió así, sus palabras fueron una profecía inspirada porque el estaba en él oficio de sumo sacerdote que Dios utilizó sus labios para pronunciar esta profecía acerca de Cristo diciendo que “ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca”. Y note lo que Juan dice, versículo 51, “esto no lo dijo por sí mismo, sino que como era el sumo sacerdote aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación; y no solamente por la nación, sino también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos”.  Y así ese es Juan, el comentario del Apóstol Juan sobre la profecía involuntaria de Caifás.

Ahora note el lenguaje paralelo entre Juan 11:51 y 52 y nuestro versículo 1 Juan 2:2. Juan 11 dice, que “Jesús moriría por la nación”. 1 Juan 2:2 dice, “Y él es la propiciación por nuestros pecados”. Juan 11 dice, “y no solamente por la nación”. Y 1 Juan 2:2 dice: “y no solamente por los nuestros”. Entonces ambos pasajes dicen, “sino también”. Juan 11 dice, “para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos”. 1 Juan 2:2 dice “que murió por todo el mundo”. Ambos estilos de expresión y el significado, el sentido, están exactamente paralelamente allí. Entonces he aquí de nuevo lo que dice Juan en 1 Juan 2:2. Él dice: “Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo”. No cabe duda de que es exactamente la forma en cómo la audiencia inicial de Juan habría comprendido esta expresión. “Todo el mundo” quiere decir a las personas de todas clases, incluyendo judíos, los gentiles, los griegos, los romanos, etc. A diferencia de “no solamente por los nuestros,” es decir, la nación judía.

También, mire de nuevo antes de que nos alejemos de esto, en el pasaje de Juan 11. Lo que dice aquí es en particular significativo. Cristo murió a fin de que El pudiera congregar a los hijos de Dios, los elegidos, de todo el mundo. Ahora hay una declaración muy clara de la redención particular para usted. Si Juan 11:52 fuese la única declaración en toda la Escritura acerca de la expiación sería innegablemente clara que la expiación tuviese una referencia particular al pueblo de Dios. Eso es exactamente lo que dice. Y así se entiende en su contexto Joanino, que parece inevitable adoptar una interpretación Calvinista de 1 Juan 2:2. Este versículo no debería ser leído como si se tratara de una enseñanza de que la obra propiciatoria de Cristo se aplicó a todos los individuos, todo en el mundo por igual. Por cierto, de todo ese punto de vista, podríamos hacer un estudio de palabra si tuviésemos tiempo, sobre la propiciación. Si usted comprende lo que la propiciación quiere decir, usted tiene que saber que esto no puede ser una declaración de universalidad absoluta.

Ahora rápidamente un versículo más, 2 Pedro 2:1. Dice esto, “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina”. Ahora, este versículo no plantea un problema si usted comprende dos cosas. Primero, la palabra ‘Señor’ en la frase ‘el Señor que los rescató’ es la palabra griega despotes. La cual habla de Señor y Amo soberano. Es un fuerte énfasis en la, en la fuerza de la soberanía y el señorío de Dios. Si usted comprende esto como una referencia a Cristo simplemente podría referirse a lo que Filipenses 2 versículo 8 hasta el 10 enseña que la muerte de Cristo obtuvo, como hemos dicho, para Cristo una posición de señorío absoluta sobre todo. Y de esta manera es que estos falso maestros fueron parte del campo que Cristo compró para obtener el tesoro escondido de la Iglesia negaban al Señor que los había comprado. Esa es una interpretación del versículo. Sin embargo, esta palabra griega despotes, casi nunca es usada en el Nuevo Testamento para hablar de Cristo. Usualmente es una expresión que se aplica al Padre. Cuándo habla de Cristo como Señor normalmente el texto griego usa la palabra kurios. Ahora si estos falsos maestros fuesen falso maestros judíos, como parece que fueron, que aun podría ser una referencia a un pasaje del Antiguo Testamento. Pedro pudo haber estado parafraseando Deuteronomio 32:5-6, el cual dice esto, “Corrompidamente se han portado con El No son sus hijos, debido a la falta de ellos; sino una generación perversa y torcida.¿Así pagáis al SEÑOR, oh pueblo insensato e ignorante? ¿No es El tu padre que te compró? El te hizo y te estableció.” (LBLA) Y en ese versículo, en ese versículo del Antiguo Testamento: “¿No es El tu padre que te compró?” explícitamente se refiere a la liberación temporal de la nación de Egipto. Y así es que Pedro simplemente pudo haber querido decir que estos falsos maestros fueron culpables de negar al Dios que los había redimido de la nación de Egipto. Por otra parte, aquí hay una tercera interpretación posible. Él pudo haber establecido el punto simplemente que aunque estos falsos maestros se habían identificado con el pueblo de Dios, decían confiar en Cristo, su predicación fue una negativa del Dios que habían afirmado haber sido redimidos por El. Entonces hay tres interpretaciones posibles Calvinistas de ese versículo, hay otras. En todo caso, nada en este versículo nos permite en conclusión que Pedro creía que una expiación había sido hecha igualmente a todos en el mundo. Este versículo no prueba nada en contra de la doctrina Calvinista de la redención particular.

Bien eso es bastante que cubrir. Ya he tomado más tiempo del que se suponía que debía. ¿Tenemos tiempo para preguntas? Me están diciendo que no.

Este mensaje fue presentado en la Convención de Pastores 2003, Un ministerio de la Iglesia Grace Community.  © 2003 Todos los Derechos Reservados.

Traducido por Armando Valdez

Pues más de sermones y mensajes de Phil ir a: www.SwordandTrowel.org

Este artículo originalmente apareció aquí en Bible Bulletin Board

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