Nuestro Camino hacia Dios

La vida cristiana es dirigirnos hacia Dios. Al dirigirnos hacia Dios, los cristianos viajan sobre el mismo suelo que todos los demás, respiran el mismo aire, beben la misma agua, hacen las compras en las mismas tiendas, leen los mismos periódicos, son ciudadanos bajo los mismos gobiernos, pagan los mismos precios por los comestibles y la gasolina, temen los mismos peligros, están sujetos a las mismas presiones, tienen las mismas aflicciones, son enterrados en el mismo suelo.

La diferencia es que cada paso que damos, cada respiro que inhalamos, sabemos que somos resguardados por Dios, que Él nos acompaña, que Él nos gobierna; y por lo tanto, no importa qué dudas soportemos o qué accidentes experimentemos, el Señor nos guarda de todo mal, cuida nuestra vida misma. Sabemos esta verdad del himno de Lutero:

Y aunque este mundo, de demonios lleno

Amenazara con destruirnos,

No temeremos, porque Dios ha dispuesto

Que triunfe en nosotros su verdad.

Ante el príncipe de la inexorable oscuridad,

No temblamos;

Su ira soportamos,

Porque. ¡he aquí! Su fin es certero;

Y nuestro pequeño mundo, sobre él caerá.”

Nosotros, los cristianos, creemos que la vida es creada y moldeada por Dios, y que la vida de la fe es una exploración diaria de las constantes e innumerables maneras en que experimentamos la gracia y el amor de Dios.[i]


[i] Una Obediencia Larga en la Misma Dirección; Eugene H. Peterson. Editorial Patmos, pagina 43

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s