Archivo de la categoría: Teología Reformada

Aspectos Esenciales de la Identidad Reformada

El presente articulo fue escrito por el historiador Presbiteriano Alderi Souza de Matos sobre las características distintivas de la Fe Reformada. es un articulo orientado a una realidad (la brasilera), pero que es totalmente acorde con la realidad del presbiterianismo y Fe Reformada en el Perú.

——————————————————————————

Introducción.

· La difícil situación de la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos – P.C. (USA). Reducción marcada en el numero de miembros: se ha perdido el 25% de miembros en los últimos treinta años (de 4 millones de miembros a un poco menos de 3 millones). Polarización en torno a temas éticos y sociales. Causas: falta de una clara identidad teológica, énfasis en el pluralismo religioso, mudanza en las prioridades, especialmente en lo que respecta a la misión de la iglesia en la sociedad y en el mundo.

· La iglesia Presbiteriana en Brasil corre el mismo peligro, a pesar de tener circunstancias diferentes. Muchos pastores e Iglesias desconocen la fe reformada, lo que nos caracteriza como denominación y nos distingue de otros grupos evangélicos. No ser trata de aislarnos o de creernos mejores a los otros grupos evangélicos, sino que se trata de conocernos e afirmar nuestros valores, que enriquecen a la familia evangélica llamándoles la atención a nuestro énfasis bíblico y teológicos que juzgamos importante y necesario para nuestro testimonio al mundo actual. Al mismo tiempo, sin perder nuestra identidad, podemos tener comunión con otros grupos e aprender de nuestros hermanos cosas útiles que nos puedan enseñar.

· Definición de términos: (a) Presbiterianos: iglesia que adopta la forma de gobierno presbiterial; (b) Calvinistas: partidarios de la teología de Calvino, el mayor teólogo entre los reformadores (incluye presbiterianos, congregacionales, bautistas y otros grupos); (c) Reformados: concepto mucho mas amplio – los herederos de los movimientos liderados por Zwinglio, Calvino, John Knox y sus sucesores, que adoptaron en cuestión de fe e gobierno una posición intermedia entre luteranos e anglicanos, de un lado y de los anabautistas y entusiastas del otro. En su sentido mas amplio, la tradición reformada incluye aspectos teológicos, éticos, filosóficos, sociales y políticos. Veamos algunas particularidades reformadas que debemos conocer y transmitir a otros:

1. Historia:

· Así como la fe bíblica es profundamente histórica, porque se fundamenta en los hechos redentores realizados en el tiempo y espacio, la fe reformada valoriza extraordinariamente la historia de la iglesia. Nuestro censo de la historia nos recuerda que la iglesia cristiana no comenzó con la reforma protestante del siglo diecisiete. Fue por esto que reformadores como Lutero y Calvino no quisieron romper con todo lo que se decía respecto a la Iglesia Antigua y Medieval, Por ejemplo ellos reconocieron la valides de los antiguos concilios ecuménicos de la iglesia (siglo IV y V) e de las extraordinarias formulaciones teológicas producidas por los mismos – Credos, especialmente el niceno y el de Calcedonia. Los reformadores magisteriales, Calvino entre ellos, también tenían un gran aprecio por loq antiguos maestros cristianos, los padres de la iglesia y los citaban abundantemente en sus escritos. Es por eso que debemos de recitar esos credos utilizar las antiguas liturgias, cantar himnos de siglos pasados. No es cuestión de tradicionalismo: todo eso nos coloca en contacto con la iglesia del pasado, de la cual somos herederos y continuadores.

· Por otro lado, los propios reformadores tienen una rica historia que necesita ser conocida, valorizada y transmitida a las nuevas generaciones. Son fuentes de inspiración y reflexión, entre otros los siguientes ejemplos:

a. La vida y obra de Juan Calvino: en nuestros días la visión de muchas personas sobre el gran reformador e tremendamente distorsionada y parcial – Para muchos, inclusive presbiterianos, Calvino e visto como el autor de la doctrina de la predestinación, el tirano de Ginebra, el responsable por la muerte de Servetto y así sucesivamente. Ignoran de su profunda experiencia religiosa, su riquísima producción teológica, su defensa apasionada de los evangélicos europeos perseguidos por su fe, su genio organizador, su contribución para con el mundo moderno, su esfuerzo para que la iglesia refleje la preocupación de Dios con todas las áreas de la vid, tanto individual como colectiva (Ver Fides Reformata II/2, “Amando a Dios y al prójimo: Juan Calvino y el diaconado en Ginebra”[1]

b. El avance del movimiento reformado: La mayoría de los presbiterianos necesitan conocer como la fe reformada se difundió a partir de Ginebra y otros centros para influenciar poderosamente la vida de naciones enteras como Suiza, Escocia, Holanda y los Estados Unidos (sin olvidar a Francia, Alemania, Hungría y Polonia). Pocos conocen la trayectoria sacrificada e inspiradora de los reformadores franceses, los huguenotes, que por varios siglos sufrieron pruebas tremendas por causa de su fe. A propósito, este año esta siendo conmemorado el 4to centenario del edicto de Nantes, que concedió a los hungerotes cierta tolerancia religiosa y cuya revocación posterior produjo la famosa “iglesia del desierto”. También merece destacarse el papel de la fe reformada en la historia holandesa en su lucha por su independencia contra la tiranía española, en su énfasis en a libertad religiosa, y su actuación en el Brasil colonial.

c. Lideres reformados: pocos conocen la participación de los reformadores en la historia de los Estados Unidos o que el gran líder presbiteriano John Witherspoon (1723-1794) fue el único pastor en firmar la declaración de independencia de aquel país. Pocos conocen la historia del calvinista Jonathan Edward (1703 – 1758), el mas notable teólogo y filosofo de la historia de los Estados Unidos, e la de su contemporáneo George Whitefield (1714 – 1770), el mayor evangelista de su tiempo y principal predicador del celebre primer Gran Despertamiento. Mas recientemente Holanda tuvo un gran líder calvinista en la persona de Abraham Kuyper (1837-1920), fundador de la Universidad libre de Amsterdam y primer ministro de aquel país (1901-1905).

d. Otros Destaques: Las misiones presbiterianas alrededor de mundo; las iglesias reformadas florecientes de piases como Corea y Formosa, la valiente actuación de las comunidades reformadas de Europa del este, especialmente de Hungría y de Rumania, y su participación directa de los reformadores en los grandes reavivamientos de los siglos dieciocho y diecinueve, de los dos lados del Atlántico.

· No se trata de glorificar el movimiento reformado, de caer en triunfalismo y criticar a otros grupos. Sabemos que también existen paginas tristes en nuestra historia. Pero sin olvidar los elementos negativos que nos sirven de solemne advertencia, debemos de conocer los personajes y eventos que contribuyeron para la gloria de Dios en nuestro movimiento.

 

2. Teología:

· Los reformadores entienden ser los herederos de una teología que pasa por Pablo, Agustín, Lutero, Calvino y Westmister, entre otros. La teología reformada es en primer lugar la teología de la reforma, sintetizada en los cincos principios cardenales defendido por los reformadores magisteriales:

- Sola Scriptura

- Solo Christo

- Sola gratia

- Sola fide

- Sacerdocio Universal de los Creyentes.

· El énfasis central de la fe reformada esta en la teología propiamente dicha, la doctrina de Dios, acentuando la plena soberanía de Dios en todas las cosas –las creación, la providencia y sobre todo en la redención. N.B. Warfield y C.Van Til se refieren a esto como una actitud religiosa que se expresa en una profunda comprensión de la majestad de Dios. Ese énfasis puede ser visto de forma admirables en los escritos de Jonathan Edwards (ver mi articulo “Jonathan Edwards: Teólogo del Corazón y del Intelecto,” Fides Reformata III/1). El tema central de su teología es la celebración de la majestad, gracia y gloria de Dios.

- Algunos textos bíblicos:

Ø Job 42.2: “Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti”

Ø Sl 90.2: “Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.”

Ø Is 46.9-10: “…yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero.”

Ø Rm 11.36: “Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él, sea la gloria por los siglos. Amén.”

· De estas bases teológicas, surge todo el corazón de la teología reformada, comenzando en su concepto antropológico del hombre. Delante de un Dios tan grandioso y santo, el ser humano solo puede tener una profunda conciencia de su propia pecaminosidad y su total dependencia del soberano y trino Dios. De ahí también surge el concepto soteriológico, expresado por el Sínodo de Dort en los llamados “Cinco puntos del Calvinismo”:

- Depravación total del hombre

- La Elección incondicional por parte de Dios,

- La Expiación Limitada,

- Su Gracia irresistible (o también llamada “vocación eficaz), y

- La Perseverancia de los Santos.

· A pesar de que exista mucha controversia con relación a estos puntos, aún dentro de los propios Calvinistas, todo reformado conciente no puede dejar de afirmar la plena dependencia del pecador, el cual se encuentra muerto en su desobediencia y alienación. Esto es, su plena dependencia de la iniciativa y actuación soberana de Dios en lo referente a la salvación. La salvación del pecador, es desde el inicio al fin, una obra de Dios, a través del Espíritu Santo (monergismo) Por tanto, cualquier teología o practica que relativaza o limita la soberanía de Dios, dando un énfasis mayor o menor a la iniciativa humanan en su salvación, se aleja de las convicciones reformadas. Cualquier capacidad de elección, preferencia e interés, en detrimento de la soberanía, gloria y majestad de Dios, se opone con el énfasis central de las escrituras y fe reformada.

- Algunos textos:

Ø Juan 6.37-39: “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le hecho fuera. Por que he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero “

Ø Juan 17.9: “Yo ruego por ellos, no ruego por el mundo, sino por los que me diste; por que tuyos son.”

Ø Hechos 13.48: “Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna.”

Ø Ef 1.4-5: [Dios] nos escogió en él [en Cristo] antes de la fundación del mundo, para fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinados para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.”

Ø Ef 2.8-9: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.”

Ø 2 Ts 2.13: “Pero nosotros debemos dar siempre gracias a dios respecto a vosotros, hermanos amados por el seño, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad.”

Ø 2 Tm 1.9: “quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.”

Ø 2 Tm 2.19: “Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos…”

· En el área de Eclesiología, el calvinismo insiste en las marcas de la verdadera iglesia de Cristo, las cuales son la fiel predicación de la Palabra y la correcta ministración de los sacramentos. En la controvertida área de Neumatología, Calvino lucho en dos frentes: contra la teología católica romana, que en la practica hacia que la acción del Espíritu santo dependa del sacerdocio y de los sacramentos; y contra los entusiastas que relativizaban la autoridad de las Escrituras y la supuestas revelaciones directas de Dio. Calvino propuso una serie de principio sobre la relación entre el Espíritu y la Palabra que son extremadamente saludables y relevantes para nuestros días: (a) el Espíritu se reconoce por el Espíritu; (b) el Espíritu habla solamente por la Palabra; (c) la palabra se torna eficaz por medio del Espíritu.

Algunos textos bíblicos:

Ø Juan 16.13-14: “Pero cuando venga el espíritu de verdad, él nos guiará a toda verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. Él me glorificará; por que tomará de lo mío, y os lo hará saber. “

Ø 2 Pe 1.20: “entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.”

· Para estos y otros temas se recomienda la lectura de buenos autores reformados, comenzando por el propio Calvino (Institutas, comentarios); los grandes documentos confesionales del calvinismo; a los puritanos, Jonathan Edwards; autores modernos como Lloyd-Jones, Michel Horton, R.C. Spoul; y revistas como Fides Reformata.

3. Hermenéutica:

· Gran parte de los problemas doctrinarios enfrentados por las iglesias evangélicas actuales se origina en su errada interpretación bíblica: hermenéutica alegórica, intuitiva, experimental (la Biblia como un deposito de experiencias a ser imitadas).

· El presupuesto principal de la Hermenéutica Reformada: sola Scriptura (e tota Scriptura). Abordaje Hermenéutico: las escrituras como libro divino e humano. Cuanto al aspecto divino, se colocan principios como inspiración, claridad y necesidad de la iluminación del Espíritu Santo. En cuanto al aspecto humano, los reformados valorizaron el estudio serio de las escrituras en sus lenguas originales, teniendo en cuenta el contexto histórico-cultural en que fueron producidos y, de modo especial, la intención del autor humano como el único sentido verdadero del texto. El método más equilibrado y saludable de la interpretación bíblica es el histórico–gramatical, como correctivo, contra la hermenéutica subjetiva y tendenciosa tan común en nuestros días.

· Por causa de esa doble característica de las Escrituras, su interpretación exige oración y estudio. Paulo Anglada: “Orare et labutare fueron palabras empleadas por Calvino para resumir su concepto hermenéutico. Con estos términos el expreso la necesidad de súplica por la acción iluminadora del Espíritu Santo y del estudio diligente del texto y del contexto histórico, como requisito indispensable para la interpretación de las Escrituras. Con el mismo propósito, Lutero empleo una figurar: un barco con dos remos, el remo de la oración y el remo del estudio. Con uno solo de ellos, se navega en círculos, se pierde rumbo, y se corre el riesgo de no llegar a ningún lugar ” (“Orare et Labutare: A Hermenêutica Reformada das Escrituras,” Fides Reformata II:1).

· Augustus N. Lopes: “En nuestros días todos los evangélicos afirmamos amar las Escrituras y creer que ellas son inspiradas por Dios. Pero la pregunta es si aman la verdad, y si desean conocerla y someterse a ella. En esta época pluralista, no son muchos los que buscan la verdad a cualquier precio. Los reformadores interpretaban las escrituras para encontrar la verdad de Dios en ellas, y reformar la Iglesia y sus vidas – hoy los evangélicos parecen estar mas preocupados con los sentimientos correctos que con la verdad” (predicación: “Teologia Reformada, Reformada para os Dias de Hoje”).

4. Culto:

· Los reformadores dieron énfasis al llamado “principio regulador” – el culto cristiano se debe regir por lo que es claro y claramente revelado en el Nuevo testamento. En contrate, luteranos y anglicanos entendían que lo que no es prohibido, es permitido. De ahí que el culto reformado se caracteriza por una austeridad e simplicidad en sus formas, a diferencia de las otras confecciones protestantes.

· Los principios básicos que rigen el culto reformado son entre otros: precedente bíblico, simplicidad formal, música congregacional con contenido doctrinario y la centralidad de la predicación. En cuanto a la música, nunca es demás acentuar que la teología de una iglesia es influenciada por la música que ella canta. Los pastores pueden predicar sermones doctrinariamente correctos, pero si la iglesia canta himnos e cánticos heterodoxos, estos últimos influenciaran más que las palabras del pastor.

· La práctica creciente de sustituir los antiguos himnos utilizados por generaciones de creyentes, por los coritos con ritmos mas contemporáneos tienen dos serios riesgos: primero, la perdida del sentido de la historia que ya mencionamos, la ruptura de nuestra relación con la iglesia del pasado; en segundo lugar, se tiene el hecho de que muchas de esos cánticos, además de ser pobres en melodía, poesía y gramática, padecen de serias distorsiones teológicas (“te coronamos a ti o Rey Jesús “) o son simplones y repetitivos, trayendo muy poca instrucción para el pueblo de Dios, al contrario de los himnos tradicionales de la iglesia, con todo su rico contenido bíblico y doctrinario.

5. Prdicación:

· Otro énfasis primordial de la fe reformada y del culto reformado es la centralidad de la predicación. Sin minimizar los otros aspectos del culto, la predicación es el gran medio escogido por Dios para proclamar el evangelio a los perdidos y para nutrir en la fe a los hijos e hijas de Dios. Como dice el apóstol de los gentiles: “porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo, pues, invocaran a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?…Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios ” (Rm 10.14-15,17).

· La predicación reformada es esencialmente expositiva y doctrinaria, visando enseñar la Palabra de Dios de manera profunda y sistemática. Pero ella debe ser también experimental y practica, estando ligada a la experiencia del predicador, conteniendo instrucciones para la vida diaria de los oyentes. Es por tanto al mismo tiempo un ejercicio intelectual y espiritual. Se requiere de preparación, estudio serio, así como de oración, comunión con Dios. Esto nos recuerda otro énfasis reformado, el sólido estudio de los ministros de la Palabra, a través de una educación teológica consistente.

· En los días actuales, la predicación a perdido, en los cultos de muchas iglesias, el prestigio que antes gozaba. A sido substituida por películas, cantatas, dramatizaciones, testimonios, programas musicales y muchas otras cosas que buscan atraer multitudes para la iglesia. Se puede comprender lo que genero esta reacción contra la predicación: sermones carentes de unción, contenido bíblico y aplicaciones practicas; estilo y lenguaje divorciados de la vida diaria de las personas, sermones repletos de experiencias personales, referencias a libros que el predicador a leído, chistes, ilustraciones sin fin, pero poca exposición bíblica.

· Siendo mas claros, hay poco interés en el pulpito con las doctrinas fundamentales de la Reforma. Los presbiterianos raramente oyen sermones sobre la soberanía de Dios, la pecaminosidad del hombre, la elección divina, la gracia eficaz, la esclavitud del libre albedrío, las alianzas y otros temas reformados. Todo ello apunta a la necesidad de una renovación en el énfasis de la predicación con vista a revitalizar la iglesia y la genuina profundización de la vida espiritual, cosa que todos anhelamos. Es interesante notar que la iglesia de Jonathan Edwards fue bendecida por un poderoso avivamiento mientras el predicaba una serie de sermones sobre la justificación por la Fe.

6. Ética:

· Otro énfasis reformado, tremendamente crucial para nuestros días, está en el campo da la ética cristiana. Este es un verdadero “talón de Aquiles” de la iglesia evangélica, en una época en que se multiplican los casos de comportamientos cuestionables por parte de muchos lideres y miembros de la iglesia. Problemas en las áreas sexuales, dinero e poder son los mas comunes. Además de esto, la mayoría de las comunidades revelan una gran insensibilidad en relación a los problemas sociales que enfrenta el país.

· La doctrina reformada resulta inevitablemente en una ética individual y social de contornos bien definidos. Debido a que Jesucristo es el Señor, todas las áreas da la vida deben reflejar su señorío y su voluntad. En conexión con la ética, los reformadores también tiene una visión misionera propia, que visa no solamente el anunciar las buenas nuevas, sino el hacer discípulos e reformar la sociedad, como sucedió en Ginebra e entre los puritanos.

· Un punto interesante en este aspecto es la diferencia de abordaje entre Lucero y Calvino en relación a la ley. Mientras que el reformador alemán tenia una actitud un tanto negativa, viendo la ley apenas como algo que resalta la pecaminosidad del ser humano y lo lleva hacia Cristo, Calvino también reservaba a la ley un papel importante en la vida de los redimidos, pues por la obediencia a la misma el creyente expresa su gratitud y consagración a Dios. De ahí, la centralidad de la ética en el pensamiento reformado, como se ve, por ejemplo, en el catecismo de Heidelberg, donde la enseñanza de los Diez Mandamientos viene después de la exposición del Credo Apostólico.

· En este punto, Jonathan Edward, nos proporciona una vez más de luz al respecto, al trazar la profunda relación que existe entre la ética y la espiritualidad. Edward no esconde su aprecio por una espiritualidad fervorosa e intensa. Como Lloyd-Jones destaca, él es el teólogo del avivamiento de la experiencia, del corazón. Pero eso no significa que la experiencia sea el criterio de la verdad. Significa apenas que el cristianismo tiene que ser experimental y práctico, no solo racional e cognitivo. La norma suprema de fe y el criterio por el cual se debe aquilatar toda y cualquier experiencia religiosa es siempre la Escritura. Su criterio básico para definir la cuestión es el mismo que debe ser observado por la iglesia contemporánea: verificar hasta que ponto Dios ocupa el centro de la vida, del culto, de las prácticas y del testimonio personal. Además de advertir contra el emocionalismo puro, que excita las emociones mas no producen transformación duradera, Edwards también combate el error de dar el énfasis a las experiencias y respuestas humanas, que a Dios mismo; algo tan común en nuestros días, con la celebración del yo, pomposidad religiosa y los testimonios auto-aprobatorios. En último análisis, lo que determina si la conversión y la vida espiritual son genuinas son los frutos visibles: convicción de pecado, seriedad en las cosas espirituales, cambio en el comportamiento ético, preocupación con la gloria de Dios, apego a las Escrituras, relaciones personales transformadas e influencia regeneradora en la comunidad. (Fides Reformata III/1, 86).

· Desvíos de la fe reformada encontrados en muchas iglesias:

a. Arminianismo (semi-pelagianismo): la elección se basa en la presciencia de Dios; la obra del Espíritu Santo puede ser resistida; él creyente puede caer de la gracia divina. Línea histórica: Pelágio, Trento, Armínio, Wesley, Finney. Las reuniones evangelisticas con matiz arminiana ponen todo el énfasis en el ser humano, la importancia en a decisión, la elección divina queda totalmente en un segundo plano. De ahí por los apelos insistentes, cargados de emocionalismo, como se todo dependiese de la persona y no de Dios.

b. Pragmatismo: se da énfasis en lo que funciona, en lo que produce resultados, independiente de consideraciones teológicas. Un buen ejemplo de ello es el movimiento de Crecimiento de Iglesias (Iglecrecimiento). La preocupación en atraer personas afecta todas las áreas, comenzando con el culto, ya que este tiene que ser agradable y atractivo, para que las personas se sientan bien. La teología reformada insiste en que el culto debe de ser agradable a Dios y no necesariamente a las personas. Muchas veces es necesario el hablar de cosas desagradables a los hombres, pero que las escrituras enseñan y que por lo tanto es preciso que lo oigan.

c. Carismatismo: preocupación con manifestaciones e dones espectaculares, en detrimento de otros dones igualmente importantes para la salud del cuerpo de Cristo. Poco énfasis al fruto del Espíritu, justamente el contenido práctico y ético de la vida cristiana. Tendencia a asimilar sin análisis critico los modismos neo-pentecostales, tales como la teología de la prosperidad, batalla espiritual, confesión positiva, así como un lenguaje enteramente extrañó a las escrituras y a nuestra teología: “yo reprendo esto o aquello “, “te amarro en el nombre de Jesús”, “tal bendición es derecho mío ” (como si Dios fuese nuestro siervo y tuviera que obedecer nuestras ordenes).

Conclusión.

· La mayoría de los presbiterianos desean una espiritualidad mas profunda, un evangelismo mas incisivo, un culto mas vibrante. Podemos obtener todo esto sin abandonar nuestras convicciones reformadas, ya que esos elementos están implícitos en ellos. En estos días conturbados, en que nuestra cultura asume formas cada vez mas distanciadas de los valores del reino de Dios, necesitamos pedir al Señor sabiduría y discernimiento para dar testimonio de la verdad con firmeza y convicción, no conformándonos con el presente siglo, sino transformándonos por la renovación de nuestras mentes.


[1] “Fides Reformata”, revista teológica subvencionada por el Centro de Postgrado Andres Jumper de la Iglesia Presbiteriana de Brasil-

 

* * * * * * * * * * * * *

Profesor de Historia da la Iglesia, Coordinador del Área de Teología Histórica.
Se graduó en teología en el Seminario Presbiteriano de Campinas (1974), graduándose en Bachiller de Filosofía por la Universidad Católica de Paraná (1979) y en Derecho por la Escuela de Derecho de Curitiba (1983). Luego de varios años de ministerio en Paraná, realizo una maestría en Nuevo Testamento (S.T.M.) en Andover Newton Theological School, en Newton Centre, Massashusetts, EUA (1988) y un doctorado de Historia de la Iglesia en Boston University School of Theology (1996).
En 1997, el Dr. Alderi vino a trabajar al Centro Presbiteriano de Posgrado Andrew Jumper – CPAJ, donde también se desempeña como co-editor de la revista de teología Fides Reformata. Es historiados oficial de la Iglesia Presbiteriana de Brasil, pastor auxiliar de la Iglesia Presbiteriana Ebénezer de São Paulo y escritor conocido en diversas revistas académicas.


¿Por qué ser Reformado?

Encontré este articulo en el BLOG “Biblioteca Reformada” (http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/11/soy-reformado.html) y hago mío lo que en el articulo se dice.

————————————————————————

clip_image001Diré por qué yo lo soy; tal vez ello sirva como respuesta a la pregunta más general:

(1) ¿Por qué ser reformado? ¡Porque es verdad!

En estos tiempos posmodernos en los que lo que prima es lo que se siente, hay que decir en voz alta que si algo no es verdad, no vale para nada. Si no es verdad, no me interesa. Si yo creyese que el cristianismo no era verdad, no sería cristiano, aunque el serlo me hiciera sentirme muy feliz. Y es lo mismo con el ser reformado. Yo no era reformado; era, de forma inconsciente pero muy clara, anti-reformado. Me sabía todos los argumentos en contra de las ideas reformadas, aunque fuera sin haber oído jamás la palabra “reformado”. Pero al seguir leyendo, escuchando, estudiando y orando, llegué a conocer, a entender y a creer “las doctrinas de la gracia”, y, no sin cierta lucha, me postré ante el Dios soberano con lágrimas de gozo. No pude resistir lo que me parecía clarísimamente la pura verdad de la Palabra de Dios. Decidí someter mi falta de entendimiento, mi resistente voluntad y mi vida a partir de entonces, a lo que vi que decía y enseñaba Dios en su Palabra.

(2) ¿Por qué ser reformado? ¡Porque exalta a Dios!

Una manera de entender la Biblia que humilla al hombre y exalta a Dios me parece irresistiblemente convincente. No es eso lo que el hombre por sí solo hubiera diseñado y servido; ¡es algo anti-natural! Para mí, la manera reformada de entender la teología bíblica hace eso: humilla al hombre, y exalta a Dios. Afirma de forma innegociable la soberanía absoluta de Dios en todo: en la Creación; en la Providencia; en la Salvación; en la Consumación; en todo. Y cuando el hombre, a fin de cuentas solo un orgulloso trozo de barro, se atreve a dirigir sus mejores argumentos contra el divino Alfarero, se encuentra respuestas tan poco satisfactorias como incontestables, como: “Dios lo hizo así porque quiso, y punto”; “Dios lo hizo así para su propia gloria”; y: “¿Quién eres tú para que alterques con Dios?”

(3) ¿Por qué ser reformado? ¡Porque exalta a Cristo!

Hay dos maneras de que se predica el evangelio: una de ellas pretende decirnos que el Hijo de Dios encarnado no salvó a nadie; solo hizo posible la salvación de todo el mundo; derramó su sangre por los millones de condenados al infierno – ¡poco consiguió su sangre en el caso de ellos!; y presentan a un pobre Jesús que hizo todo lo que pudo, pero que, vamos, el factor determinante no está en sus manos, sino en las de cada muerto espiritual; y la otra manera de predicar el evangelio es presentando a un Cristo que realmente vino para salvar y salvó; un Cristo no impotente, llamando al corazón del pecador, sino todopoderoso, abriendo, vivificando, transformando el duro corazón humano. A mí me parece que esta segunda manera de enfocarlo exalta más al Señor Jesucristo.

(4) ¿Por qué ser reformado? ¡Porque satisface!

Estoy seguro de que un “sistema” bíblico-teológico sin problemas y que satisfaga plenamente no existe, ni va a existir a este lado de la gloria; y creo que todo el mundo sabe que en la Biblia hay aparentes contradicciones, diferencias de perspectiva y de énfasis, y tensiones entre dos o más principios que parecen casi incompatibles. Pero en mi experiencia, el “sistema” reformado es el que menos problemas tiene o crea, y el que mejor explica la Biblia como un todo.

(5) ¿Por qué ser reformado? ¡Por la nube de testigos!

Es triste, pero desde la superficial perspectiva del cristianismo evangélico de hoy, centrado en sí mismo y con poco interés en el pasado – o sea, en las raíces – del pueblo de Dios, la “versión” reformada es la que parece rara, increíble y tan minoritaria como para parecer de un sector de la iglesia extremista, sectario y herético. Pero los que saben por lo menos un poco sobre la historia de la iglesia, saben que desde el gran despertar que fue la Reforma protestante del siglo XVI y hasta muy entrado el siglo XVIII esa “versión” reformada fue “la normal” y una que produjo todo un ejército de predicadores, pastores, misioneros y teólogos cuya estatura, a mi entender, todavía no se ha superado; y todas esas otras “versiones” que hoy nos parecen tan “normales” son relativamente jóvenes. Es más, ¡me atrevería a decir que la inmensa mayoría de los cristianos evangélicos hoy día comparten, pero sin darse cuenta de ello, el semi-pelagianismo de la Iglesia Católica Romana, tan eficazmente criticado y herido de muerte por Agustín de Hipona hace nada menos que mil seiscientos años! De acuerdo, lo que importa es la enseñanza de la Biblia, nuestra única fuente de autoridad absoluta, y aun la mayoría puede estar equivocada. Pero si creemos que la teología bíblica ha de hacerse dentro de la comunidad de la fe, tampoco debemos descartar casi sin más a uno de los sectores de la iglesia cristiana que a lo largo de los siglos más ha aportado al bienestar de la iglesia y a la defensa y proclamación del evangelio: a saber, el sector reformado.

¿Por qué ser reformado? Estas son algunas de las razones que hay; habrá otras, y seguramente tan buenas o mejores. Y seguramente habrá también no pocas razones para no ser reformado, y entre estas los errores, pecados, incoherencias y orgullo teológico de no pocos cristianos reformados. Todo esto nos lleva hacia una doble llamada: a todos los cristianos reformados, que examinemos y corrijamos el flaco favor que no pocas veces hemos hecho y hacemos a nuestra propia causa; y a todos los cristianos todavía no reformados, que hagan un mayor esfuerzo por entender y saber valorar en su justa medida la aportación que pueda hacer a la causa de Cristo tanto el pensamiento como el pueblo reformado.


Teología Reformada (*)

teologos reformadosLa Teología Reformada recibe su nombre de la Reforma Protestante del siglo XVI, con un énfasis teológico distante, pero es una teología sólidamente basada en la propia Biblia. Los creyentes de la tradición reformada tienen mucha consideración a las contribuciones teológicas de Martín Lutero, Jonh Knox y particularmente en las de Juan Calvino, pero ellos también encuentran fuertes distinciones en los gigantes de la fe que fueron antes que ellos, tales como Anselmo y Agustino y principalmente en las cartas de Pablo y las enseñanzas de Jesús Cristo.

Los Cristianos Reformados sustentan las doctrinas características de todos los cristianos, incluyendo la Trinidad, la verdadera divinidad y humanidad de Jesús Cristo, la necesidad del sacrificio de Jesús por los pecados, la Iglesia como institución divinamente establecida, la inspiración de la Biblia, la exigencia para que los cristianos tengan una vida recta y la resurrección del cuerpo. Ellos sustentan otras doctrinas en común con los cristianos evangélicos, tales como justificación solamente por fe, la necesidad del Nuevo Nacimiento, el retorno personal y visible de Jesús Cristo y la Gran Comisión.

Entonces, que es distinto con respecto a la Teología Reformada?

1. La Doctrina de las Escrituras

El compromiso de la Reforma para con la Escritura enfatiza la inspiración, autoridad y suficiencia de la Biblia. Una vez que la Biblia es la Palabra de Dios y por tanto, tiene la autoridad del propio Dios, los reformadores afirmaron que esa autoridad es superior a cualquier gobierno de la tierra y a toda jerarquía de la Iglesia. Esta convicción dio a los creyentes reformados el coraje para enfrentar a la tiranía e hizo de la Teología Reformada una fuerza revolucionaria en la sociedad. La suficiencia de las Escrituras significa que ella no necesita ser complementada por una revelación nueva o especial. La Biblia es la guía completamente suficiente para aquello que nosotros debemos creer y nos muestra el cómo debemos de vivir como cristianos.

Los Reformadores, en particular, Juan Calvino, enfatizaron el modo como la Palabra escrita, objetiva y el ministerio interior, sobrenatural del Espíritu Santo trabajan junto, y el Espíritu Santo iluminando la Palabra para el pueblo de Dios. La Palabra sin la iluminación del Espíritu Santo se mantiene como un libro cerrado. La supuesta dirección del Espíritu Santo sin la Palabra lleva a errores. Los Reformadores también insistían sobre el derecho de los creyentes de estudiar las Escrituras por sí mismos. Nunca se negó la necesidad de contar con maestros capacitados, sin embargo, comprendieron que la claridad de las Escrituras en asuntos esenciales para la salvación torna a la Biblia como propiedad de todo creyente. Con ese derecho de acceso, siempre viene la responsabilidad sobre la interpretación cuidadosa y precisa de todo creyente.

2. La Soberanía de Dios

Para la mayoría de los reformadores, el principal y el distinguido de los artículos del credo, es la Soberanía de Dios. Soberanía significa gobierno, y la soberanía de Dios significa que Dios gobierna su creación con absoluto poder y autoridad, El determina lo que va a acontecer, y acontece. Dios no queda alarmado, frustrado o derrotado por las circunstancias, por el pecado o por la rebeldía de sus criaturas.

3. Las Doctrinas de la Gracia

La Teología Reformada enfatiza las doctrinas de al Gracia.

Depravación Total: esto no quiere decir que todas las personas son tan malas como ellas podrían ser. Significa, antes, que todos los seres humanos son afectados por el pecado en las áreas de pensamiento y conducta, de forma que nada de lo que viene de alguien, que se encuentra separado de la Gracia regeneradora de Dios, puede agradarlo. El pecado nos afecta de tal forma, que no podemos entender adecuadamente a Dios o sus caminos. Tampoco somos nosotros los que buscamos a Dios, y, si, Él es quien primeramente trabaja dentro de nosotros para llevarnos a buscarlo a Él.

Elección Incondicional: Un énfasis en la elección incomoda a muchas personas, pero el problema que los preocupa no es realmente la elección; sino algo que tiene que ver con la depravación. Si los pecadores son tan desamparados en su depravación, como la Biblia dice que lo son, incapaces de conocer a Dios y se rehúsan en buscarlo, entonces, el único medio por el cual ellos pueden ser salvos es cuando Dios toma la iniciativa de mudarlos y salvarlos. Es eso lo que significa Elección. Es Dios escogiendo salvar a aquellos que, sin su soberanía elección y subsecuentemente acción, ciertamente perecerían.

Expiación Limitada: el nombre es, potencialmente, engañoso, pues parece sugerir que los reformadores desean de alguna forma limitar el valor de la muerte de Cristo. No es el caso. El valor de la muerte de Cristo es infinito. La cuestión es saber cuál es el propósito de la muerte de Cristo y lo que el realizó con ella. ¿Cristo pretendía hacer de la salvación una posibilidad? o ¿Él realmente salvo aquellos por los que murió? La Teología Reformada acentúa que Jesús realmente hizo la propiciación por los pecados de aquellos a quien el Padre escogiera. Él realmente aplaco la ira de Dios para con su pueblo, asumiendo la culpa sobre sí mismo, redimiéndolos verdaderamente y reconciliando verdaderamente aquellas personas especificas con Dios. Un mejor nombre para expiación “limitada” sería redención “particular” o “especifica”.

Gracia Irresistible: Abandonados a nosotros mismo, nos resistimos a la Gracia de Dios. Más, cuando Dios actúa en nuestro corazón, regenerándonos y creando una voluntad renovada, entonces, lo que antes era indeseable se torna altamente deseable, y nos volvemos a Jesús de la misma forma como antes huíamos de Él. Pecadores arruinados resisten a la Gracia de Dios, pero su Gracia Regeneradora es efectiva. Ella supera el pecado y realiza los designios de Dios.

Perseverancia de los Santos: Un mejor nombre sería “Perseverancia de Dios para con los Santos”, sin embargo ambas ideas están realmente juntas. Dios permanece con nosotros protegiéndonos de dejar la fe, que ciertamente sucedería si Él no estuviera con nosotros. Más, porque Él persevera, nosotros también perseveramos. En realidad, perseverancia, es la prueba definitiva de nuestra elección.

4. Mandato Cultural

La Teología Reformada también enfatiza el mandato cultural o la obligación de los cristianos a vivir activamente en la sociedad y de trabajar para la transformación del mundo y sus criaturas. Los Reformadores tuvieron varias perspectivas en esta área. Más, en general concordaron con dos cosas. Primero, nosotros somos llamados para estar en el mundo y no para que nos apartemos de el. Esto separa a los reformadores de los monásticos. Segundo, nosotros debemos alimentar a los hambrientos, vestir a los despojados y visitar a los prisioneros. Mas la primera necesidad de las personas es en el ámbito espiritual, y las obras sociales no es el sustituto adecuado de la evangelización. Realmente, el empeño en ayudar a las personas solo será verdaderamente eficiente si su corazón y mente fueren transformadas por el Evangelio. Esto separa al creyente reformado del simple humanismo.

Se ha mencionado que, para la Teología Reformada, cualquier persona que crea y siga la línea reformada perderá toda la motivación para la evangelización. “Si Dios va a actuar, ¿por qué me debo de preocupar?”, Pero no es así como funciona. Es porque Dios ejecuta su obra que nosotros podemos tener el coraje de unirnos a Él, de la forma como Él nos ordena actuar. Nosotros actuamos así alegremente, sabiendo que nuestro esfuerzo jamás será en vano.

 

———————————————–

(*) Articulo escrito por James Montgomery Boice y publicado en la Biblia de Estudio de Ginebra, de la Editora Cultura Cristiana, Brasil.


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d bloggers like this: